En Andalucía cambia el gobierno para que no cambie nada

A pesar de la histeria de la izquierda socialdemócrata, más bien fruto de su nuevo batacazo electoral, en la vida diaria de los trabajadores andaluces no se nota el cambio de gobierno autonómico.

Algunos han puesto el grito en el cielo por la entrada de VOX en el parlamento andaluz, tildándolos de “extrema derecha”, como si el PP, fascista y heredero del régimen franquista, no estuviera ya presente en los parlamentos de toda España.

La realidad es que VOX y Cs son escisiones del PP. Pero no calificar al PP de lo que es, de fascista, desenmascara el tipo de izquierda que tenemos en los parlamentos burgueses. Y es que tanto IU-Podemos, PSOE, PP, Cs o VOX defienden a ultranza la economía de mercado, o sea, el régimen de producción capitalista. Y eso es lo que determina absolutamente las condiciones de vida de la clase obrera.

Una prueba de la similitud de todas esas fuerzas políticas burguesas es que la última propuesta del nuevo consejero de educación del tridente fascista, Javier Imbroda, podría estar perfectamente en el programa de Adelante Andalucía. La propuesta del nuevo consejero de educación consiste en que los colegios andaluces den a empresas locales la gestión de los comedores escolares.

Para Adelante Andalucía, como para el PP, que la riqueza se la apropien los empresarios andaluces, por el mero hecho de ser andaluces, beneficia también a los trabajadores andaluces.

Hay que precisar que, a estas alturas del capitalismo, pocas fronteras y regionalismos quedan en la titularidad de las empresas, pues la mayoría pertenecen a grandes grupos multinacionales que acaparan el mercado a través de diferentes filiales.

Volver atrás a la pequeña y mediana empresa, además de idealista y utópico, es reaccionario pues impide el avance hacia una sociedad superior, con producción industrial y social, pero con la propiedad social de los medios de producción, en la que no haya explotadores ni explotados; es decir, el Socialismo.

Otra pequeña muestra de lo poco que necesita cambiar el nuevo gobierno, pero no menos significativa, es que el mismo propone a Carmen Estero como directora de RTVA, donde ya era directora gerente.

En Canal Sur no hacen falta grandes cambios, pues viejos periodistas de ese canal como Tom Martín Benítez, que cobra de los andaluces 657 euros al día a través de su empresa “Corral de Comunicaciones SL”, seguirá parasitando a los trabajadores andaluces con el nuevo gobierno.

Su programa La Hora de Andalucía, a través de la cual ha masajeado durante décadas al anterior gobierno socialista,  sirvió también el pasado viernes 22 de marzo como instrumento de propaganda del nuevo consejero de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad de la Junta de Andalucía, Rogelio Velasco.

No es de extrañar que un empresario disfrazado de periodista que vive del erario público, y un profesor de Emprendimiento del IE Business School coincidan en lo esencial. Para ambos los trabajadores somos unos vagos que no queremos movernos de nuestro barrio:

Rafael Velasco: “No podemos estar toda nuestra vida en nuestro barrio o en nuestra ciudad”.

Tom Martín Benítez: “Si hay oportunidades a lo mejor hay que moverse. […] Cualquiera puede estar en posesión de una idea, que es de donde sale el emprendimiento […] Si la idea es buena vas a ganar dinero […] Hay muchos chicos a los que nadie les ha dicho: oye chaval, que no se trata de estudiar una carrera y cuando termines buscar un trabajo de eso. Se trata de que te busques la vida”.

Eso lo dice alguien que lleva trabajando desde 1973 en la misma empresa, la radio y la televisión pública, que ha montado su chiringuito empresarial para robarnos a los andaluces 96 mil euros cada año. Así son los empresarios, nos imponen a los trabajadores lo que no quieren para ellos.

Es a tipos como Tom Martín Benítez y toda la pléyade de parásitos “emprendedores” que explotan y saquean a los trabajadores andaluces a través de concesiones y licitaciones públicas, a quien Adelante Andalucía pretende ayudar con sus planes “especiales” de apoyo a pequeñas y medianas empresas, pues para ellos son un sector «generador de empleo, arraigado al territorio y que ha sostenido nuestra economía«.

Las urnas han demostrado el hartazgo hacia esa izquierda fantoche y equilibrista que tanto ha engañado y confundido, hasta ahora, a la clase obrera. Llega el momento de mandarla, junto al régimen esclavista que defienden, al museo de la historia.

Los trabajadores tenemos una única alternativa, abrazar sin complejos el comunismo que es a lo único que tienen verdaderamente pánico los capitalistas. La organización de las clases populares en un Frente Único del Pueblo será la única manera de construir nuestra propia democracia, a través de un poder obrero y popular, y la única manera de acabar con los vestigios de la esclavitud asalariada y sus parásitos que nos llevan a la miseria y a la violencia de todo tipo.

 

Por el fin de los parásitos que viven de la clase obrera

Por el fin del capitalismo

Por la construcción del Frente Único del Pueblo

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Andalucía




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