La basura idealista de Ahora Madrid

La ciudad de Madrid está más sucia que nunca. La capital sufre un aumento constante de basuras en sus calles mientras la concejala de Ahora Madrid Inés Sabanés, Delegada del Área de Gobierno de Medioambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, declara “no estar satisfecha” porque no puede municipalizar el servicio.

Lo cierto es que Ahora Madrid llegó al gobierno del Ayuntamiento de Madrid con la ambigua propuesta de “Establecer una hoja de ruta para remunicipalizar el servicio de basuras y recuperar la plantilla de los servicios de limpieza y jardinería”. Por supuesto, de esta hoja de ruta nada se sabe y ahora, una vez en la poltrona, nos explica lo que todos los comunistas ya sabíamos: no puede remunicipalizar el servicio “después de las últimas normas y exigencias de austeridad presupuestaria”.

Y es que desde el Comité Local del Partido Comunista Obrero Español de Madrid ya advertimos el pasado mes de abril que “La municipalización no es más que un imposible, que ningún gobierno -por más reformista que sea- va a poder llevar a cabo por el simple hecho de que contraviene las propias leyes del sistema capitalista. Y, aunque se llevara a cabo, los trabajadores seguirían sin ser los dueños de la producción, por lo que nuestra clase continuaría expuesta a cualquier nuevo ataque del capital”.

1446207675_069436_1446484205_noticia_normal 1446207675_069436_1446484294_sumario_grandeEso sí, Ahora Madrid ha invertido una gran cantidad de tiempo y dinero en intentar cambiar las cosas de la única manera que saben, a través del idealismo propio de la pequeña burguesía. Así, la campaña desarrollada por el equipo de Manuela Carmena gastó 207.083 euros (44.183 para la campaña y 163.000 euros para colocar señales en el mobiliario urbano permanente) en pretender inculcar a la “ciudadanía” los valores morales necesarios para tener una ciudad limpia, obviando el desarrollo del sistema capitalista en el momento actual, que obliga a la privatización en masa de todos los servicios públicos para que los monopolios nacionales consigan los beneficios esperados.

Una privatización que empeora el servicio prestado, que supone el despido de una buena parte de la plantilla anterior y que rebaja las condiciones laborales y aumenta la carga de trabajo de aquellos trabajadores que logran mantener su puesto de trabajo pero que, por supuesto, llenan los bolsillos de los dueños de las empresas que logran esos contratos.

Mientras el imperialismo realiza todos los movimientos a su alcance para imponer tratados internacionales de libre comercio como el CETA o el TTIP, donde tiene posibilidad de hacerlo, o desarrolla guerras y conflictos donde no puede imponer su ley diplomáticamente, el reformismo –tanto español como griego, portugués, etc- habla de remunicipalización de los servicios públicos para llegar al gobierno y, una vez en él, nos dice que eso es imposible pero que lo que realmente necesita la “ciudadanía” son valores. Como si los valores imperantes en la sociedad actual no vinieran determinados por el sistema de producción imperante, el capitalista.

La solución que ha encontrado el reformismo ahora en el gobierno de la capital del estado ha sido, como no podía ser de otra manera, la de no trabar el desarrollo del sistema capitalista y volver a sacar a concurso el contrato de recogida de basuras. Este nuevo contrato de recogida de basuras comenzará a funcionar en noviembre y tiene un coste de licitación por un plazo de 4 años de 687 millones de euros, 35 millones más que el anterior, y son las empresas FCC, Ferrovial, Urbaser, OHL, Sacyr, Acciona y Ascan las mejor posicionadas para su adjudicación, prácticamente las mismas empresas que prestaban los servicios hasta ahora y que fueron objeto de ataques directos por parte del equipo de Manuela Carmena durante la campaña electoral porque consideraba que las grandes constructoras obtenían enormes beneficios económicos que el Ayuntamiento podría ahorrarse si gestionaba él mismo los servicios directamente.

Una demostración más de lo dañino que es el reformismo para la clase trabajadora, una prueba más de la necesidad que tiene nuestra clase de organizarse y fortalecer su Partido, el Partido Comunista Obrero Español, para defender sus intereses, acabar con el sistema capitalista que nos niega el derecho a la vida y a la dignidad y construir el Socialismo, único sistema que permite el avance de la humanidad hacia un futuro mejor.




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