El «bono vivienda», la misma mentira con distinto nombre

El pasado martes 5 de octubre el gobierno anunciaba una nueva ayuda económica destinada a jóvenes de entre 18 y 35 años con rentas de trabajo o ingresos anuales inferiores a 23.725 euros al año. Esta ayuda consistirá en un ‘bono vivienda’ que estará dotado con 250 euros mensuales durante los próximos dos años, destinados a “reducir la edad de emancipación tan insoportablemente alta en nuestro país para que los jóvenes puedan acceder a una vivienda en alquiler digna”.

Se anunció también una regulación en materia de alquileres que pretende restringir los precios de los mismos, controlando los precios en base a los índices de referencia para todos los contratos en “zonas de mercado tensionado” y que dependerá de las Comunidades Autónomas, generando de esta forma un nuevo conflicto como el de las restricciones durante la pandemia, que permita al gobierno lavarse las manos ante cualquier incumplimiento o inaplicación de las medidas. Esta medida estará destinada a “grandes propietarios” con 10 o más viviendas.

Al igual que ocurre con muchas otras medidas destinadas a reformar el capitalismo, todas estas ayudas, ingresos mínimos vitales, rentas básicas o como quieran llamarlas, están destinadas al fracaso mientras los monopolios tengan el control del mercado.

La regulación del alquiler para propietarios con 10 o más viviendas es fácilmente eludible para grandes empresas como los fondos buitres, que con aplicar la misma ingeniería fiscal que ya usan para evadir impuestos, pueden saltarse cualquier otra regulación, creando empresas pantalla con 10 viviendas en propiedad cada una, a través de testaferros o cualquier otro invento que estas empresas ya usan a día de hoy.

¿Acaso no existen ya medidas y leyes que obligan a las empresas a declarar todos sus ingresos y pagar impuestos por ellos? ¿Cómo es posible entonces que estas empresas continúen evadiendo impuestos por un valor que alcanza ya los 60.000 millones en España? La realidad es que no se dedican los recursos necesarios para perseguir el fraude fiscal simplemente porque no se quiere. Los monopolios controlan completamente la economía y por tanto dirigen el mundo, siendo los actuales gobiernos capitalistas títeres en sus manos.

Con respecto al ‘bono vivienda’, el efecto real en la economía de quienes lo reciben acaba diluyéndose como ocurre con las subidas del SMI. La ayuda al alquiler podría hacer que más jóvenes se planteen alquilar una vivienda, por lo que la demanda de las mismas crecería, haciendo que los precios subieran, convirtiendo esta medida en un nuevo trasvase de dinero público a manos privadas. Todo esto si es que esas ayudas llegaran a cobrarse.

Ya en 2007 el gobierno del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero aprobó lo que en aquel momento se denominó Renta Básica de Emancipación, destinada igualmente a jóvenes para que pudieran emanciparse. La realidad es que como con muchas otras ayudas que los medios de manipulación anuncian a bombo y platillo, la gran mayoría de quienes cumplían los requisitos para recibir dichas ayudas, no llegaron a hacerlo, o lo hicieron con tanto retraso que nunca pudieron usar dicha ayuda para el fin que pretendía tener, dándose casos en los que la ayuda se recibió más de 2 años después de solicitarla y tan sólo las primeras mensualidades. Una vez más se encubrió la falta de fondos para las ayudas con burocracia y papeleo para acabar denegando una y otra vez las solicitudes.

De nuevo vemos como cualquier medida de este tipo no es más que propaganda para el gobierno de turno, que después no se ve refrendada con fondos presupuestarios, y es que son los presupuestos del Estado los que acaban definiendo la línea de un gobierno. En este sentido, no podemos olvidar que el actual gobierno de coalición adoptó como suyos los presupuestos aprobados previamente por el gobierno de Mariano Rajoy, y que en los últimos presupuestos aprobados se incrementaron partidas como el gasto militar en 664 millones de euros, o el presupuesto de la Casa Real en 544 millones de euros.

Estas subidas contrastan con los problemas para pagar el Ingreso Mínimo Vital, otra medida ‘estrella’ anunciada y defendida por el actual gobierno que en la práctica volvió a ser lo mismo, humo, habiendo rebajado la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) la partida presupuestaria destinada a esta ‘ayuda’ a la mitad. De esta forma la mayoría de las solicitudes han sido denegadas mientras la pobreza severa sigue aumentando, con irregularidades en la tramitación de los expedientes por parte de Tragsa, empresa que gestiona las solicitudes y que despidió a una trabajadora por negarse a denegar expedientes que estaban correctos, denunciando esta trabajadora que han sufrido presiones para cometer estas irregularidades y denegar así la ayuda a personas a las que sí les correspondía.

La fase actual monopolista del capitalismo hace que éste sea completamente irreformable. Mientras los medios de producción estén en manos privadas, serán los dueños de estos, la burguesía y sus monopolios quienes continuarán gobernando el mundo, aumentando cada vez más la explotación sobre la clase trabajadora, arrebatándonos cada día una mayor parte de la riqueza que generamos los trabajadores. Sólo socializando todos los medios de producción por la vía revolucionaria y construyendo un Estado socialista, los trabajadores podremos disfrutar del progreso social que la ingente producción de bienes materiales actual nos permitiría.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




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