El PCOE contra la despoblación de los pueblos asturianos

En agosto de 2019 la Voz de Asturias publicó una noticia mostrando un estudio hecho por la Consultora Estratégica de Comunicación Stratego sobre el abandono de población en las comunidades autónomas españolas. Los resultados de dicho análisis arrojan un resultado desolador para Asturias, ya que es la comunidad autónoma con menos población joven, perdiendo en los últimos años aproximadamente 50.000 jóvenes.

Concretando más, el estudio muestra que casi el total de los municipios de Asturias han disminuido población en estas últimas dos décadas en 70 de los 78 existentes y, de ellos, 24 han perdido a más de un cuarto de sus habitantes. En total, Asturias ha perdido 48.323 habitantes, con una caída en el padrón del 4,49%, siendo la mayor registrada en España en ese periodo.

En relación a la edad de los habitantes de los diferentes municipios asturianos también es preocupante, ya que solo el 14,65% de la población es menor de 20 años, y el 25,25% es mayor de 65, con lo que, como se ha dicho al principio, su población es la que menos residentes jóvenes y la que más habitantes mayores tiene de toda España. Además, en dos municipios asturianos no hay ningún niño de menos de 4 años.

Haciendo un análisis de la situación en la que se encuentra Asturias en referencia a la despoblación encontramos un factor principal que provoca este perjudicial fenómeno, que es la deslocalización y privatización de la industria y el sector primario (que es la fuente original de toda riqueza) con sus devastadoras consecuencias.

Por una parte, en cuanto a la deslocalización y privatización de la industria asturiana, se observa claramente como las empresas privadas buscan nuevas localizaciones para sus instalaciones debido al abaratamiento de los costes en otros países, dejando sin opciones a los trabajadores que, ante un traslado de una empresa, tienen que afrontar injustos despidos, mientras que las multinacionales campan a sus anchas sin ningún tipo de responsabilidad ejerciendo el poder del capital (un ejemplo claro es el caso del ERE ejecutado por la multinacional Vesuvius en las dos plantas que poseía en Asturias). Esto ocasiona que las nuevas generaciones tengan que trasladarse a otras comunidades autónomas o incluso a otros países con el fin de poder encontrar un trabajo. Para poder solucionar este problema solo hay una vía, se tiene que apostar por la nacionalización de la industria, garantizando así a los actuales y futuros trabajadores unas condiciones dignas sin que grandes empresarios puedan destruir el gran potencial industrial que posee Asturias.

Por otra parte, en cuanto a la deslocalización y privatización del sector primario, se ve como es la principal causa de la despoblación de los núcleos de población rural asturiana, ya que estos están sostenidos por la ganadería y la agricultura en gran parte. Debido a la privatización de la tierra repartida en pequeños propietarios que predomina en Asturias y al traslado de grandes plantaciones y granjas a países tercermundistas (donde la verdadera esclavitud del empresario sobre los trabajadores e incluso niños se da sin existir ninguna legalidad que juzgue tan graves crímenes), se tiene como consecuencia que los pequeños propietarios no puedan competir con los bajos precios que las empresas consiguen al basar su producción en la explotación de trabajadores en países subdesarrollados, destrozando toda la agricultura y ganadería de la región.


La nacionalización de la tierra es la única solución a este problema, ya que haría que el avance tecnológico del sector primario se desarrollase mucho más rápido, debido a que los pequeños terratenientes, al poseer un poder adquisitivo mucho más pequeño del que se dispondría si la tierra fuese nacionalizada, son incapaces de invertir en avances tecnológicos por sí mismos. Como consecuencia del avance tecnológico, se incrementaría la producción y la eficacia del sector primario asturiano. Además, los intereses pasarían de ser privados (teniendo como consecuencia dichos intereses privados una repugnante competencia con consecuencias nefastas como un crecimiento progresivo de la renta, lo que acarrea nuevas posibilidades a los propietarios de las tierras, que viven de los productores) a buscar el desarrollo de la sociedad incrementando el desarrollo tecnológico.

Así, como consecuencia de la nacionalización de la tierra se conseguiría un fuerte y competitivo sector primario, capaz de garantizar trabajo digno para los actuales y futuros trabajadores, abasteciendo sin ningún tipo de problemas a la región y hacer frente a aquellas multinacionales que, con el propósito de aumentar su capital, destruyen el gran potencial del sector primario asturiano.

Además, al producirse un crecimiento de estos dos pilares económicos (industria y sector primario) se produce un crecimiento en otras actividades económicas y disciplinas, como es por ejemplo el desarrollo de la ciencia y tecnología.

Como conclusión, se puede afirmar que con la nacionalización y la consecuente creación de sistemas de producción sólidos en la industria y el sector primario puede solucionarse el problema de la despoblación, ya que esto hace que la riqueza de Asturias pueda crecer sin dependencia de sectores privados, salvaguardando única y exclusivamente los intereses de los trabajadores y garantizando puestos de trabajo dignos.

Los partidos burgueses por su parte, nos engañan diciendo que quieren fomentar la población rural, desarrollando actividades que poco o nada ayudan a solucionar este problema, como es la organización de una travesía por diferentes concejos asturianos, asegurándonos (y dicho sea de paso, mintiendo a todo el pueblo) que es con la finalidad de luchar contra la despoblación, sin cuestionar por un momento que este problema es mucho más profundo y que su base reside en la propia organización económica capitalista, siendo su única solución romper con dicho sistema.

Desde el PCOE proponemos para solucionar el problema de la despoblación rural en Asturias la puesta en marcha de una reforma agraria antilatifundista, consiguiendo la socialización de las tierras y el agrupamiento en cooperativas cuyos productos pertenecerán a toda la sociedad, poniendo también a disposición del campo las estructuras adecuadas para introducir los avances científicos y tecnológicos. Además, el transporte y la comercialización de los productos no supondrían costes añadidos a la economía de los nuevos campesinos. Estos cambios se procederán de igual forma con los pequeños agricultores ya existentes.

Además, tendrá también un carácter antimonopolista, ya que los grandes monopolios que controlan el sector primario son la razón por la que los pequeños campesinos actuales se ven abocados a la ruina, sin poder afrontar los gastos que son superiores a los ingresos.

Por otra parte, la pertenencia a la UE significa el sometimiento a los intereses supremos del imperialismo europeo que controla, gestiona, dirige la política y la economía de los países socios buscando su propio beneficio. Dicho de otro modo, la UE impide la racionalización y la planificación democrática según los deseos y necesidades del pueblo trabajador. Por eso para poder llevar a cabo la reforma agraria es necesaria la salida de la Unión Europea.

Por último, con el fin de solventar los problemas y luchar contra las amenazas capitalistas tan evidentes en el ámbito rural asturiano, desde el PCOE llamamos a la organización de los agricultores, ganaderos y trabajadores del medio rural en el Frente Único del Pueblo (FUP), con el fin de defender los intereses de la clase trabajadora fundamentándose en la unión. De esta forma, será eficaz la lucha por la puesta en marcha de la reforma agraria, así como todos los aspectos que lleven al derrocamiento del actual sistema capitalista.


¡Por un futuro digno para Asturias!
¡Por la soberanía económica asturiana!


PCOE en Asturias



Deja un comentario