Grecia ya no es noticia

Resulta muy sintomático el apagón mediático que los aparatos de propaganda imperialistas aplican hoy respecto a Grecia. Precisamente ahora que el gobierno de SYRIZA se ha convertido, como no podía ser de otra forma, en el alumno más obediente y aventajado de la troika y la OTAN. En apenas unos pocos meses instalados en el Gobierno, esta formación pretendidamente izquierdista, y que hace del oportunismo arte, ha quedado retratada para los anales de la historia, anticipando lo que puede ocurrir en otro países como España –PODEMOS-, o Portugal –Bloco de Esquerda-. La putrefacción del reino del capital monopolista, desnuda hoy al oportunismo en apenas unos meses, por más que se empeñen estas formaciones pequeñoburguesas. Ahí está Grecia y SYRIZA para todo el que quiera ver y oír; el referéndum vergonzante, la ratificación del más brutal de los memorándum antiobreros y antipopulares dictado por el imperialismo europeo, y ahora la aplicación a rajatabla del mismo en forma de la bochornosa venta del país, del ataque frontal y salvaje a los salarios, a la educación y sanidad públicas, a las pensiones o a la seguridad social.

La realidad del modo de producción capitalista en su etapa putrefacta ya no puede ocultarse indefinidamente, por más apagones que se impongan resulta imposible tapar el sol con un dedo. Ni siquiera los más connotados oligarcas escudados por sus más ilustres voceros son ya capaces de tapar el barrizal capitalista en el que nos tienen sometidos, y ya abiertamente en sus usinas imperialistas –como el Foro de Davos- activan las alarmas ante la próxima crisis que se avecina. Saben bien que no pueden desprenderse de la ley fundamental que rige el imperialismo y que arrastra al mundo a continuas crisis, cada vez de mayor profundidad y destrucción para millones de trabajadores. Una ley universal sustentada en asegurar el máximo beneficio capitalista a un reducido puñado de monopolios, a costa de la explotación, la ruina y la depauperación de la clase trabajadora y clases populares, a base del saqueo sistemático de los pueblos, a través de las guerras y la militarización de la economía.

Es tan estrecho el callejón sin salida por el que discurre este régimen senil, que los nuevos títeres griegos de la oligarquía financiera en la UE -el Gobierno SYRIZA-ANEL-, no tiene más alternativa que dinamitar, sin anestesia ni prolongación en el tiempo, al trabajo en beneficio del gran capital. Todo ello bajo las estrictas órdenes y la supervisión del BCE, la CE y el FMI. He ahí la esencia misma del oportunismo que tan bien ejemplifica Tsipras, la de los señores de la “democracia en general”, de la “defensa de la soberanía, el estado del  bienestar y la paz entre pueblos”. He ahí a la siempre vacilante pequeñaburguesía que, ya purgada de su charlatanería izquierdista cumple su papel eficientemente; intentando desmovilizar las luchas obreras para posteriormente postularse, ya desde el Gobierno, como los más “democráticos” sicarios del capital monopolista financiero e industrial. Porque hoy, ya sobre los hechos y nos las palabras, la SYRIZA de “la esperanza del pueblo” no es más que un perfecto engranaje más de la brutal dictadura capitalista, un Gobierno convertido en prostíbulo de la gran banca europea y una banda de fervientes defensores de la más brutal maquinaria terrorista en la actualidad; la OTAN.

No debe extrañar, pues, que en las últimas elecciones la mitad de los griegos se quedara en casa, y mucho menos que la dignidad de un pueblo estallara en la exitosa y contundente huelga general del pasado jueves frente a las medidas aprobadas por este Gobierno traidor e indecente. La Grecia de SYRIZA se vende en parcelas al capital extranjero, mientras la clase obrera se dirime entre la explotación, la miseria y la muerte y millones de pensionistas y niños que ni siquiera cubren las necesidades más básicas de alimentación. He ahí toda la “Europa social” que los “nuevos” lacayos políticos de la burguesía pueden ofrecer a los que con su sudor y su sangre hacen funcionar este régimen agotado, regando de oro las cuentas de apenas un puñado de parásitos oligarcas.

El Partido Comunista Obrero Español celebra la exitosa huelga general que el pasado jueves paralizó por completo a la nación helena, en contundente protesta por las salvajes medidas dictadas por SYRIZA –el nuevo PASOK del gran capital en Grecia-, mandando un fraternal saludo a las fuerzas comunistas, al KKE, al digno sindicalismo de clase representado por el PAME  y en general a todas las fuerzas proletarias y populares que hicieron posible esta jornada de lucha frente a ese Gobierno traidor. Vivimos inmersos en la crisis general del capitalismo, tiempos en que la burguesía se arma para mantener sus privilegios intentando desmoralizar y frustrar cualquier tentativa revolucionaria. Hoy más que nunca se hace imprescindible que un nuevo y renovado Movimiento Comunista Internacional renazca de sus cenizas, tejiendo las necesarias estructuras organizativas y trazando las más audaces tácticas para asediar la fortaleza imperialista y estar preparados, en el momento adecuado, para pasar a la ofensiva sin demora.

La clase dominante, no cabe duda que ha aprendido de la historia, y que tiene muy presente lo ocurrido en el glorioso Octubre Rojo de 1917. La lucha interimperialista que desembocó en su máxima expresión –la guerra-, unido al genial trabajo desarrollado por los bolcheviques, hizo posible la ruptura revolucionaria por el eslabón más débil de la cadena imperialista. Hoy, el imperialismo discurre por similares vías, con el agravante de que hoy los picos de cresta de su crisis son todavía más devastadoras para el proletariado y los pueblos oprimidos. Hoy la oligarquía reconoce tácitamente los peligros intrínsecos e inevitables por los que discurre su oprobioso régimen, al completo servicio de los grandes monopolios industriales y financieros, corroído por sus propias contradicciones y superado ya por la historia. Pero nada caerá por su propio peso sino es derribado.

El Partido Comunista Obrero Español asume plenamente sus tareas en el seno del Estado español, trabajando sin descanso por levantar las estructuras revolucionarias necesarias para acabar con este capitalismo agotado y su parasitaria clase, haciendo del marxismo-leninismo nuestra guía para la acción y levantando con orgullo proletario la bandera roja de la hoz y el martillo. Grecia, España o Portugal representan hoy débiles eslabones por los que los revolucionarios tenemos el deber inexorable de contribuir a intensificar la lucha, a fin de reventar la cadena imperialista que nos explota y oprime diariamente, fortaleciendo al Movimiento Comunista Internacional. Sólo sobre la base de un análisis correcto de la situación actual en base a los principios del socialismo científico, sólo sobre la aplicación de unas tácticas adecuadas para ganar la influencia en los centros de trabajo y barrios, sólo sobre el trabajo honrado y disciplinado de la militancia forjado en la ética comunista será posible caminar hacia la liquidación de raíz de la dictadura de los monopolistas.

Porque los comunistas, por más que se esfuercen los innumerables lacayos de la burguesía, somos hoy más imprescindibles que nunca. Porque somos los únicos que luchamos por el socialismo, por la destrucción de la lógica del máximo beneficio imperialista, por el aseguramiento de la máxima satisfacción de las necesidades materiales y culturas del conjunto del pueblo trabajador. Porque luchamos contra la explotación asalariada, por la liberación de los pueblos de la opresión nacional. Porque sólo acabando con las relaciones de producción capitalistas, podrá la humanidad celebrar una paz duradera, digna y justa.

Estamos seguros que Grecia, como España, más pronto que tarde serán noticia. Aunque sabemos bien que la revolución, seguro, no será televisada.

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)