Irrenunciable loita contra o oportunismo en A Coruña

Na actualidade, os comunistas sabemos que a clase traballadora atópase a mínimos no que a conciencia de clase se refire. A nosa misión como revolucionarios, por tanto, é entregarlle á clase obreira e ás súas clases amigas a ideoloxía que se lles é negada dende que nacen, posto que este sistema, a través dos medios de comunicación, da educación e nos postos de traballo, transfírennos unha mensaxe moi clara: como clase social, os traballadores deben estar dominados.

O PCOE en A Coruña foi convidado o pasado 16 de Novembro a unha “xuntanza de esquerdas” para tratar de convocar unha concentración unitaria en contra da Constitución do 78. Como fomos apelados como Partido, é evidente que a nosa participación íase basear nunha soa consigna, deixar atrás a falaz disputa entre Monarquía ou República e comezar a traballar sobre a contradición que rexe o mundo actualmente: Imperialismo contra Socialismo.

Ao sentarnos no local, fixemos unha presentación na que se viu a composición da asemblea, a cal estaba conformada pola Plataforma Galega pola República (algún deles nomeados como comunistas), o PCPE, independentes e o PCOE. A continuación, entregóusenos un papel no que se vía reflectido un comunicado para ler na futura concentración. Dito texto facía mención á III República no título, á “acumulación de forzas a través de diferentes experiencias de lucha”, á “República de los trabajadores” e á “ruptura con la Constitución del 78”. Como é natural, un Partido Revolucionario que se prece non pode aceptar de ningunha maneira este tipo de consignas, que lonxe de ser de clase, o vocabulario é digno do oportunismo mais ruín.

Ao ser convidados, nós expresamos a nosa vontade de realizar unha serie de emendas de clase, atendendo ao materialismo dialéctico e á composición do estado actual. As nosas consignas eran claras: reivindicación da construción da República Socialista e unidade de clase para tumbar ao imperialismo. Como xa sabíamos antes de entrar nesa asemblea, todos e cada un dos elementos que a compoñían botáronse enriba de nos como bos anticomunistas.

Quedou de forma implícita o rexeitamento destes elementos a figuras como Lenin, Stalin, Fidel Castro e o Ché Guevara, calificando a estes dous últimos coma “non comunistas” e promotores dunha “revolución liberal”. Ademais, tamén se demostrou que ao PCPE e a aqueles que se autodeterminan comunistas non lles incomoda que se ensucien a revolucionarios na súa propia cara, senón que o que non lles gusta é que se fale de socialismo.

A xustificación de todo isto, alegaban, é a claudicación na ideoloxía en pos dunha acumulación de forzas. Sobre isto, Lenin ten algo que dicir:

«El objetivo final no es nada; el movimiento lo es todo»: esta expresión proverbial de Bernstein pone en evidencia la esencia del revisionismo mejor que muchas largas disertaciones. Determinar su comportamiento caso por caso, adaptarse a los acontecimientos del día, a los virajes de las minucias políticas, olvidar los intereses cardinales del proletariado y los rasgos fundamentales de todo el régimen capitalista, de toda la evolución del capitalismo, sacrificar esos intereses cardinales en aras de las ventajas verdaderas o supuestas del momento: ésta es la política del revisionismo. Y de la esencia misma de esta política se deduce, con toda evidencia, que puede adoptar formas infinitamente diversas y que cada problema más o menos «nuevo», cada viraje más o menos inesperado e imprevisto de los acontecimientos – aunque sólo altere la línea fundamental del desarrollo en proporciones mínimas y por el plazo más corto -, provocará siempre, sin falta, una u otra variedad de revisionismo».

Vladimir Lenin. Marxismo o revisionismo. (1908).

Desta forma, o PCOE caracteriza a esta plataforma como puramente reaccionaria e alerta ao pobo traballador que perderse no laberinto das propostas oportunistas só aumentará a agonía da nosa clase. A contradicción actual segue sendo a mesma: imperialismo ou socialismo.

«¿Como debe actuar el proletariado, qué vía debe seguir para realizar conscientemente su programa, derrocar el capitalismo y construir el socialismo? La respuesta es clara: el proletariado no podrá alcanzar el socialismo mediante la conciliación con la burguesía; indefectiblemente tiene que emprender el camino de la lucha, y ésta debe ser una lucha de clases, la lucha de todo el proletariado contra la burguesía. ¡O la burguesía con su capitalismo, o el proletariado con su socialismo! Esta debe ser la base de la acción del proletariado, la base de su lucha de clase».

Iósif Stalin. ¿Anarquismo o socialismo? (1907).

Só nos resta dicir que instamos a todo o proletariado consciente que sabe que os principios vencen, que non se concilian, que coñece que contra o imperialismo non podemos ceder ideoloxicamente, que sabe que o único que podemos perder son as nosas cadeas, que se xunte nas nosas filas, que desenvolva o Partido Revolucionario, que milite no PCOE.

Contra o oportunismo, Marxismo-Leninismo!
Pola emancipación do proletariado!
Polo socialismo!


Célula Aurora do PCOE en A Coruña

Irrenunciable lucha contra el oportunismo en A Coruña

En la actualidad, los comunistas sabemos que la clase trabajadora se encuentra a mínimos en lo que a conciencia de clase se refiere. Nuestra misión como revolucionarios, por tanto, es entregarle a la clase obrera y a sus clases amigas la ideología que se les es negada desde que nacen, puesto que este sistema, a través de los medios de comunicación, de la educación y en los puestos de trabajo, nos transfiere un mensaje muy claro: como clase social, los trabajadores deben estar dominados.

El PCOE en A Coruña fue invitado al pasado 16 de noviembre a una “reunión de izquierdas” para tratar de convocar una concentración unitaria en contra de la Constitución del 78. Como fuimos apelados como Partido, es evidente que nuestra participación se iba a basar en una sola consigna, dejar atrás la falaz disputa entre Monarquía o República y comenzar a trabajar sobre la contradicción que rige el mundo actualmente: Imperialismo contra Socialismo.

Al sentarnos en el local, hicimos una presentación en la que se vio la composición de la asamblea, la cual estaba conformada por la Plataforma Gallega por la República (alguno de ellos autodenominados como comunistas), el PCPE, independientes y el PCOE. A continuación, se nos entregó un papel en el que se veía reflejado un comunicado para leer en la futura concentración. Dicho texto hacía mención a la III República en el título, a la “acumulación de fuerzas a través de diferentes experiencias de lucha”, a la “República de los trabajadores” y a la “ruptura con la Constitución del 78”. Como es natural, un Partido Revolucionario que se precie no puede aceptar ni por asomo este tipo de consignas, que lejos de ser de clase, el vocabulario es digno del oportunismo más ruin.

Al ser invitados, nosotros expresamos nuestra voluntad de realizar una serie de enmiendas de clase, atendiendo al materialismo dialéctico y a la composición del Estado actual. Nuestras consignas eran claras: reivindicación de la construcción de la República Socialista y unidad de clase para tumbar al imperialismo. Como ya sabíamos antes de entrar en esa asamblea, todos y cada uno de los elementos que la componían se echaron sobre nosotros como buenos anticomunistas.

Quedó de forma implícita el rechazo de estos elementos a figuras como Lenin, Stalin, Fidel Castro y el Che Guevara, calificando a estos dos últimos como “no comunistas” y promotores de una “revolución liberal”. Además, también se demostró que al PCPE y a aquellos que se autodeterminan comunistas no les incomoda que se ensucien a revolucionarios en su propia cara, sino que lo que no les gusta es que se hable de socialismo.

La justificación de todo esto, alegaban, es la claudicación en la ideología en pos de una acumulación de fuerzas. Sobre esto, Lenin tiene algo que decir:

«El objetivo final no es nada; el movimiento lo es todo»: esta expresión proverbial de Bernstein pone en evidencia la esencia del revisionismo mejor que muchas largas disertaciones. Determinar su comportamiento caso por caso, adaptarse a los acontecimientos del día, a los virajes de las minucias políticas, olvidar los intereses cardinales del proletariado y los rasgos fundamentales de todo el régimen capitalista, de toda la evolución del capitalismo, sacrificar esos intereses cardinales en aras de las ventajas verdaderas o supuestas del momento: ésta es la política del revisionismo. Y de la esencia misma de esta política se deduce, con toda evidencia, que puede adoptar formas infinitamente diversas y que cada problema más o menos «nuevo», cada viraje más o menos inesperado e imprevisto de los acontecimientos – aunque sólo altere la línea fundamental del desarrollo en proporciones mínimas y por el plazo más corto -, provocará siempre, sin falta, una u otra variedad de revisionismo».

Vladimir Lenin. Marxismo o revisionismo. (1908).

De esta forma, el PCOE caracteriza a esta plataforma como puramente reaccionaria y alerta al pueblo trabajador que perderse en el laberinto de las propuestas oportunistas solo aumentará la agonía de nuestra clase. La contradicción actual sigue siendo la misma: imperialismo o socialismo.

«¿Como debe actuar el proletariado, qué vía debe seguir para realizar conscientemente su programa, derrocar el capitalismo y construir el socialismo? La respuesta es clara: el proletariado no podrá alcanzar el socialismo mediante la conciliación con la burguesía; indefectiblemente tiene que emprender el camino de la lucha, y ésta debe ser una lucha de clases, la lucha de todo el proletariado contra la burguesía. ¡O la burguesía con su capitalismo, o el proletariado con su socialismo! Esta debe ser la base de la acción del proletariado, la base de su lucha de clase».

Iósif Stalin. ¿Anarquismo o socialismo? (1907).

Solo nos resta decir que instamos a todo el proletariado consciente que sabe que los principios vencen, que no se concilian, que conoce que contra el imperialismo no podemos ceder ideológicamente, que lo único que podemos perder son nuestras cadenas, se junte en nuestras filas, que desarrolle el Partido Revolucionario, que milite en el PCOE.

¡Contra el oportunismo, Marxismo-Leninismo!
¡Por la emancipación del proletariado!
¡Por el socialismo!


Célula Aurora del PCOE en A Coruña



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