La censura contra el PCOE: Ahora Madrid

El Ayuntamiento de Madrid cuenta con numerosos centros culturales distribuidos a lo largo y ancho de los 21 distritos de la capital. El partido en el Gobierno del Ayuntamiento determina el uso de los mismos y, por poner un ejemplo, con el Partido Popular en él los centros culturales no se abrían al pueblo sino sólo a organizaciones amigas del PP. La llegada de Ahora Madrid al poder del consistorio se vendió al pueblo como una apertura y un avance democrático donde todos los espacios públicos iban a ser disfrutados por todos los madrileños.

En los centros culturales se desarrollan diversas actividades programadas y, en teoría, se fomenta la participación ciudadana, ya sea a partir de estas iniciativas institucionales o a partir de la propia iniciativa de la ciudadanía, que se encuentra en su derecho de organizar actos, conferencias y exposiciones libremente.

La realidad, sin embargo, es bien distinta. Como todo ente político, Ahora Madrid tiene sus filias y sus fobias, y esto lo hemos podido comprobar, por desgracia, los comunistas del Partido Comunista Obrero Español. Así, en el último mes nuestro Partido en Madrid ha intentado por todos los medios posibles que nos cedieran un espacio para celebrar un acto conmemorativo de la Revolución de Octubre en alguno de los centros culturales de 9 distritos de la ciudad de Madrid -lo que suma más de medio centenar de espacios públicos-, un acto que, más allá de las connotaciones políticas, posee un inmenso valor histórico y cultural. Hecho que parece no haberse tenido en cuenta por las direcciones de estos centros, que no han visto más allá del partido que lo organiza, denegando todas y cada una de las solicitudes (de forma directa, ignorándonos o con mentiras palpables, diciendo que no les constaba haber recibido ninguna solicitud).

El verdadero motivo por el cual no nos han permitido celebrar el acto en un espacio público es porque somos comunistas consecuentes y, como bien sabemos, el comunismo en el Estado español y en cualquier otro estado burgués no goza precisamente del favor y del apoyo institucional y mediático. Al contrario, es perseguido, demonizado y censurado, como hemos podido comprobar. A fin de cuentas, constituye un acto de censura llevado a cabo deliberadamente por el Ayuntamiento y sus directores encargados de los centros culturales contra aquellos que combatimos este sistema y no queremos ser partícipes de esta falacia llamada democracia. Una democracia en la que se persigue y se castiga toda disidencia o, en el mejor de los casos, se silencia institucional y mediáticamente, ya sea a través de los grandes medios de comunicación al servicio del capital o a través de las propias instituciones. Una institución, el Ayuntamiento de Madrid, que forma parte de los mal llamados “Ayuntamientos del cambio”, en el que continúan los desahucios, donde los servicios públicos siguen privatizados y en manos de contratas o donde se entrega la llave de la ciudad al presidente de Israel, un estado que lleva desde su nacimiento masacrando al pueblo palestino ante el silencio internacional.

Esta es la esencia del Ayuntamiento del cambio, un Gobierno con un odio y un miedo a los comunistas consecuentes aún mayor que sus traiciones a la clase trabajadora. Un partido, Ahora Madrid, que le niega a las organizaciones no amigas la expresión y que censura la palabra de los trabajadores organizados en Madrid. Con este hecho ha quedado demostrado que las buenas palabras y el cambio que nos ofrece el oportunismo de Manuela Carmena es, al fin y al cabo, lo mismo que nos ofrecía el PP cuando gobernaba en la capital y el mismo que el PSOE en Andalucía: la censura. Censura del PSOE en Sevilla cuando quisimos celebrar actos en plena campaña electoral en las pasadas elecciones generales, censura del PP cuando gobernaba en la capital y censura hoy con Ahora Madrid para que los comunistas sigan sin poder expresarle al pueblo su programa político.

Mención aparte merecen los“Centros Sociales Ocupados” que, haciendo gala de su insolidaridad para los que luchamos consecuentemente contra un sistema capitalista criminal, también han optado por cerrarnos las puertas de sus espacios. No esperábamos otra cosa de ellos, y no nos han “defraudado”. El Partido Comunista Obrero Español seguirá defendiendo la organización obrera, en espacios ocupados o en cualquiera de sus formas, contra la negativa institucional a la cesión de espacios para ese fin, como demostramos con nuestra solidaridad con el desalojo del CSO La Morada. De igual manera, denunciaremos siempre las ideologías extrañas y opuestas a la clase trabajadora como lo son el oportunismo o el anarquismo, caldo de cultivo de anticomunismo y cuyo objetivo es privar a la clase obrera de la conciencia política -negando actos como el nuestro- para que el proletariado no cumpla su misión histórica de barrer el capitalismo (y a todos sus lacayos con él) y construir el Socialismo.

El Partido Comunista Obrero Español avanzará, pese a todas las piedras que le pongan en su camino, porque es una organización fuerte y disciplinada y que, ligada con la clase obrera, es absolutamente imparable. El sábado 18 de noviembre se celebrará el acto por la Gloriosa Revolución de Octubre y Conferencia de Juventud reuniendo a camaradas delegados de todas las organizaciones del Partido en el territorio español pese a la censura institucional. El esfuerzo ha sido enorme para la organización, pero la recompensa es mucho mayor.

 

¡No a la censura contra los comunistas!

¡Ante los ataques del capitalismo, organicémonos para construir el Socialismo!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Madrid

 

 




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