La detención de Assange: traición y servidumbre al servicio del imperialismo

La Policía británica ha detenido este jueves al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, después de que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, anunciara que le retiraba el asilo en la embajada de Londres. El arresto responde a una petición de Estados Unidos, que reclama que se le extradite en relación a una acusación federal de conspiración por filtrar documentos clasificados.

El imperialismo no perdona. Assange, quien coordinó a periódicos de todo el mundo para revelar los crímenes de guerra del Ejército yankee en Irak y Afganistán, ha sido víctima de la bestialidad imperialista en toda su ignominia. El ciberactivista ha pasado los últimos siete años recluido en la Embajada de Ecuador en Londres para evitar una extradición, hasta la llegada a la presidencia de Lenín Moreno, cuyo nombre además figura en el caso de corrupción de los INA Papers publicado por WikiLeaks. Una vez encontrado un fiel siervo que ejecute sus designios, el imperialismo yankee no ha tenido más que dar la orden para que sus adláteres británicos envíen a sus cuerpos represivos para detener a Assange.

Lenín Moreno se burla del pueblo ecuatoriano y del mundo entero cuando argumenta que la retirada de asilo se debe a “conductas irrespetuosas y agresivas” de Assange. El presidente de Ecuador pone como ejemplo la publicación de documentos del Vaticano en la página de WikiLeaks hace tres meses. Sin embargo, Assange dejó su puesto de editor jefe de WikiLeaks y se desvinculó de la organización hace un año, con lo cual no tiene responsabilidad alguna en la filtración de dichos documentos.

Lenín Moreno, al levantar el asilo a Assange, quien además cuenta con la ciudadanía ecuatoriana desde 2018, no solo vulnera el derecho al refugio internacional, sino también la Constitución de su propio país:

Se reconocen los derechos de asilo y refugio, de acuerdo con la ley y los instrumentos internacionales de derechos humanos. Las personas que se encuentren en condición de asilo o refugio gozarán de protección especial que garantice el pleno ejercicio de sus derechos. El Estado respetará y garantizará el principio de no devolución, además de la asistencia humanitaria y jurídica de emergencia” (Artículo 41 de la Constitución del Ecuador).

La obsesión y desesperación del imperialismo a lo largo de estos últimos años por detener a Assange refleja la decadencia y podredumbre del capitalismo a nivel global. La crisis estructural por la que atraviesa el imperialismo, que agoniza en sus intentos de salvaguardar el régimen de la burguesía y de los monopolios, ha virado todo el sistema político, de derecha a izquierda, a la reacción, al fascismo. Los esfuerzos del imperialismo estadounidense por silenciar a un ciberactivista revelan la agudización sangrante de la contradicción entre imperialismo y socialismo.

El caso de Julian Assange pone igualmente en evidencia la inexistente libertad de prensa en el capitalismo. Los que se llenan la boca de “libertad” y “democracia” son los mismos que reprimen y silencian a todo aquel que haga frente al imperialismo. La única libertad es la que se concede en el marco establecido por la burguesía, por los monopolios, por el imperialismo. El concepto burgués de la democracia es una pantomima.

“La ‘libertad de imprenta’ es asimismo una de las principales consignas de la “democracia pura” (…) Esa libertad será un engaño mientras las mejores imprentas y grandísimas reservas de papel se hallen en manos de los capitalistas y mientras exista el poder del capital sobre la prensa, poder que se manifiesta en todo el mundo con tanta mayor claridad, nitidez y cinismo cuanto más desarrollados se hallan la democracia y el régimen republicano, como ocurre, por ejemplo, en Norteamérica. A fin de conquistar la igualdad efectiva y la verdadera democracia para los trabajadores, para los obreros y los campesinos, (…) es necesario derrocar el yugo del capital, derrocar a los explotadores y aplastar su resistencia” (V. I. Lenin).

El PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) se solidariza con Julian Assange, víctima de la mordaza del imperialismo estadounidense, y exige su inmediata puesta en libertad y la retirada de los cargos de conspiración que se le imputan. Asimismo, condena enérgicamente la retirada de la protección diplomática por parte del presidente de Ecuador, Lenín Moreno, que demuestra ser un títere más de Washington en Latinoamérica. La verdadera democracia y libertad solo llegará de la mano del Socialismo y mediante una lucha internacionalista implacable contra el imperialismo criminal.

 

¡Solidaridad con Julian Assange!

¡Abajo el imperialismo!

¡Viva el comunismo!

F. G. – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




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