El PCOE lleva la reforma agraria a los pueblos agrícolas de la provincia de Sevilla

Nuestra organización está denunciando en los pueblos agrícolas de la provincia de Sevilla las políticas para acabar con los cultivos de la aceituna (entre otros) en Andalucía, por parte de las instituciones burguesas y los partidos políticos presentes en los parlamentos andaluz y estatal, desde la Junta de Andalucía hasta el Estado Español, vía agencias como Extenda y el Instituto de Comercio Exterior.

Lo hemos hecho ya ante los jornaleros y pequeños campesinos de Brenes, Los Rosales, Cantillana, Sanlúcar la Mayor, o Espartinas, que nos han transmitido cómo se ven asfixiados por las condiciones de trabajo y de vida, por el desempleo, la precariedad, la incertidumbre, los bajísimos salarios, las pésimas condiciones de prevención y seguridad, el alto coste de vida y de producción impuesto por los monopolios de la banca, de seguros, de la industria, de la química, de la distribución y la comercialización.

La situación del campo andaluz es insostenible para aquellos que producen las materias primas que necesita la sociedad para mantenerse en pie cada día, mientras en el lado opuesto, los terratenientes, los señoritos y los capitalistas viven en la opulencia y la abundancia al apropiarse del fruto de ese trabajo.

Y en el campo andaluz, fruto del subdesarrollo al que lo han condenado, se siguen produciendo estampas anacrónicas y propias del feudalismo, siendo los señoritos y amos los que mandan y ordenan.

Los trabajadores del campo nos cuentan cómo de caro les puede salir matar un conejo para dar de comer a su familia (con multas de hasta 300 euros), mientras el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil mira para otro lado ante las cacerías de ciervos para disfrute de la parasitaria aristocracia y burguesía local y estatal.

Nos cuentan cómo los mismos de siempre, incluidos los Mario Conde, Benjumea (fundadores de Abengoa), Ybarra, … o la iglesia se apropian de la tierra arramplando con las pocas zonas ‘públicas’ que quedan de la provincia.

Vemos cómo en el Aljarafe los olivares son arrancados en nombre del santo hormigón que ni siquiera ha servido para hacer accesible la vivienda, dejando hipotecada y sin tierra con la que producir alimentos a una clase trabajadora cuya juventud no tiene otra salida que emigrar a la ciudad o a otras regiones o países.

Hemos constatado el interés y la necesidad de los jornaleros y pequeños campesinos sevillanos por la transformación profunda que propone el PCOE, a través de una reforma agraria que pondrá en manos del pueblo andaluz las riquezas naturales, así como los monopolios que parasitan y mantienen en el subdesarrollo al campo andaluz.

El PCOE de Sevilla seguirá llevando su programa revolucionario, además de a los centros de trabajo de la ciudad, a los trabajadores agrícolas de la provincia de Sevilla, que están pidiendo a gritos un cambio profundo de las estructuras económicas, políticas y sociales de nuestra tierra. Cambio que no vendrá por la vía parlamentaria como insisten los lacayos politiqueros del capital (la derecha y la ‘izquierda’ del sistema). Sino uniendo y vertebrando a las clases populares del campo y la ciudad, a través del Frente Único del Pueblo, para que sean ellas mismas las que cojan las riendas y el control de las inmensas riquezas que emanan del campo andaluz.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial del PCOE en Sevilla




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