Grecia100515

¿Sindicatos de clase?

La situación actual del movimiento sindical exige del Partido Comunista una reflexión profunda que nos ayude a esclarecer este momento de gran confusión. Se tiene la creencia general, que con oponerse a CC.OO. y a UGT es suficiente para autocalificarse como sindicato “de clase”.

Vemos que los sindicatos “de clase” se vanaglorian de serlo; sin embargo, sus credenciales no van más allá de la cuantificación  de las reivindicaciones. Creen que si CC.OO y UGT piden 10  euros en un convenio, con reivindicar 15 euros es suficiente. Y así sucede con todo lo demás. Si les preguntamos a sindicalistas de clase nos responderán que difieren también de CC.OO y UGT en la metodología, pues estos sindicatos renuncian a la lucha mientras que ellos optan por las huelgas y otras medidas para obtener sus pretensiones. Es decir, según la opinión de estos, un sindicato de clase se diferencia de los “traidores” en que piden más y en que rechazan pactos, componendas o cualquier otra forma de litigar con el empresario que impida la movilización de los trabajadores, pues significa no contar con estos.

Pongamos en claro que el sindicato cualquiera que sea, a la postre, solo le disputa al empresario parte de la plusvalía que general el trabajador, el hecho de pedir más o menos no varía, pues el objetivo es reformista. Tampoco es certificado de calidad disputar esa mayor o menor parte de la plusvalía a través de una huelga. En ambos casos deben ser considerados sindicatos reformistas e incluso traidores. Poco aprenden los trabajadores de las experiencias de los dos. Poco ganan los trabajadores con ambas técnicas, porque el patrón y el Estado tienen diferentes formas para resarcirse de las “conquistas” económicas de los asalariados como es el alza del IPC, IRPF, IMPUESTOS, etc.

¿Qué es pues, un sindicato de clase? La lucha de clases se dirime en tres terrenos diferentes pero muy unidos: Lucha económica, política e ideológica. Si se soslaya alguna de ellas deja ser lucha de clases. Por supuesto que la lucha de clases la lleva a cabo el trabajador por medio de su partido político: el Partido Comunista; no obstante, como decía Lenin el sindicato es y debe ser una escuela de comunistas, esa escuela es lo que realmente adquiere el carácter de clase. Los dirigentes sindicales deben explicar a los trabajadores que con la lucha económica no basta porque a través de ella se entra en un círculo vicioso. El trabajador esperará pacientemente las fechas de las deliberaciones de los convenios para intentar mitigar las fechorías del patrón y del Estado, sin conseguirlo, porque al final todo se reduce a la presión por unos cuantos euros que son insuficientes por muchos que sean y que además son absorbidos en poco tiempo por las diversas vías que favorecen al patrón.

Los dirigentes sindicales pondrán al descubiertos falsos conceptos que utilizan los burgueses para conceder menos salarios (lucha ideológica) y machacará las mentes de sus compañeros revelándoles las funciones que desempeñan las instituciones siempre al servicio de los capitalistas, haciendo hincapié en que a través de la unidad universal de las clases trabajadoras se puede llegar al poder y cambiar el rumbo de los acontecimiento, por tal motivo, incitarán a los trabajadores a que participen en las luchas políticas, o de lo contrario, estarán sujetos siempre a los atropellos de la patronal, porque nunca saldrán de este círculo vicioso.

Pero el sindicalista de clase comete un grave error si piensa que solo debe llevar a cabo sus prédicas durante las deliberaciones del convenio. Todos los días, se dan circunstancias en las que el Estado de los burgueses y las empresas, cometen tropelías contra los trabajadores en general, actos de corrupción, etc. El sindicato está obligado a fomentar la unidad con los trabajadores de las demás empresas para luchar contra estas circunstancias.

Así pues la misión de un sindicato de clase consiste en:

  • Luchar por mejorar las condiciones de vida de sus compañeros
  • Procurar a toda costa la unidad de todos los trabajadores de los distintos gremios
  • Descubrir ante los trabajadores las patrañas que emplean los patronos en el terreno ideológico al objeto de justificar su explotación.
  • Abrir la mente de sus compañeros para que comprendan que sin la unidad para conquistar el poder, no acabará su explotación por el patrón ni por tanto sus desdichas.
  • Por último, desenmascarar como traidores a todos aquellos sindicalistas que expanden la idea de que el trabajador no debe hablar de política en su centro de trabajo.

El Sindicato de clase y el Partido Comunista se complementan, por esta razón los militantes comunistas deben participar en los sindicatos y ganarse la confianza de los trabajadores. Pero nunca se debe confundir las enseñanzas elementales del sindicato, con la función del partido que las profundizará hasta convertirse en el dirigente político de todos los trabajadores.




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