El tren de Arganda: pita más que anda

En Arganda tenemos un dicho antiquísimo que dice: el tren de Arganda pita más que anda”. Éste dicho está prácticamente olvidado por los argandeños, pero gracias a la desastrosa administración de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, lo estamos recuperando.
La presidenta Cifuentes no es capaz de administrar ni tan siquiera las escasas competencias que tiene la Comunidad de Madrid en Arganda. Una de la que más sufrimos los argandeños es la penosa situación de la línea 9b del Metro de Madrid. La línea 9b de Metro de Madrid es un tramo privado de la red de metro operado por la empresa privada Transportes Ferroviarios de Madrid (TFM) que discurre entre las estaciones de Puerta de Arganda y Arganda del Rey y conecta en metro los municipios de Arganda del Rey (Arganda y La Poveda) y Rivas Vaciamadrid con Vicálvaro (Madrid). 
Desde su fundación en 1999, el servicio TFM de Metro de Madrid ha ido empeorando por la falta de inversión en sus infraestructuras, partiendo de que, al igual que Metrosur, fue creado de forma rápida para que estuviese listo para las elecciones generales.
El funcionamiento de éste tramo dista bastante del resto de la red de Metro Madrid:
  •  El precio del billete sencillo es más caro que el del resto de la red (2€ billete/sencillo) y, dependiendo de los títulos que tengas cargado en la nueva Tarjeta Multi, puedes necesitar comprar otra tarjeta (que valdrá otros 2.50€)
  • Las frecuencias de trenes son de 8-10 minutos en hora punta, llegando a los 15 minutos (máximo permitido de espera según está estipulado) en las horas valle. No obstante, muchas veces se incumple el máximo de espera permitido, oscilando entre los 15-35 minutos cuando se sufre algún problema técnico leve, una gran diferencia con los 10-15 minutos del resto de la red. 
  •  El horario de servicio es limitado, cerrando las estaciones a las 23:00h de domingo a jueves y a las 00:00h los viernes y sábados. El resto de estaciones cierran todos los días a la 01:30h.
  • A diferencia del resto de la red, en TFM el metro solo cuenta con dos vagones para albergar capacidad para todos aunque, excepcionalmente y de manera aleatoria, tenga tres vagones. Esto ha provocado que en hora punta se hayan producido situaciones de ansiedad y desmayos a la llegada de Puerta de Arganda.
  • Completa descoordinación entre la línea 9 y la línea 9b en Puerta de Arganda. Si bien es comprensible que los trenes no siempre coincidan, frecuentemente el tren TFM se marcha cuando llega el metro de la línea 9, obligando a los usuarios a esperar entre 8-15 minutos.
  • Averías continuas: entre el 16 y el 26 de enero de 2018 se han producido cinco averías en TFM, tres de ellas graves, que interrumpieron el servicio durante varias horas, una de ellas durante más de cuatro horas, sin poner alternativas y dejando tirados a los usuarios en un municipio donde las alternativas de transporte son más bien escasas y, por supuesto, sin reembolsar el valor del billete. 
  • Deficiente calidad del servicio general: retrasos continuados, irregularidades en el trazado, que provocan parones de los trenes entre estaciones, frenados bruscos frecuentes, pésima climatización, fallos en la megafonía (megafonía inexistente, anunciando estaciones que no se corresponden, a un volumen demasiado elevado o desactualizadas), descarrilamientos por la infame calidad de los vagones, y un largo etcétera.
Los usuarios que nos vemos obligados a utilizar este servicio diariamente padecemos todos estos problemas, de los que Metro de Madrid y Cristina Cifuentes quieren desentenderse. Sufrimos las consecuencias de las constantes privatizaciones que ha sufrido el Metro de Madrid gracias al gobierno Cifuentes, las cuales han empeorado y encarecido el servicio. La deuda del Metro asciende a más de 970 millones de euros, la cual se ha duplicado desde 2013 y asciende a un ritmo vertiginoso desde 2015, año en el que Cristina Cifuentes toma cargo como Presidenta de la Comunidad de Madrid.
El gobierno de Cifuentes (y cualquier gobierno capitalista) se enardece y se llena la boca de palabrería cuando habla de sus maravillosos servicios de transporte público”. La realidad dista mucho de éste discurso, pues el transporte público, que es la única alternativa para los trabajadores que no podemos permitirnos un vehículo personal, avanza hacia la completa desaparición o, en su defecto, su total privatización. Es la tendencia natural del capitalismo: mercantilizar todos los aspectos de la vida y privatizar aquellos que no produzcan un gran número de beneficios hasta monopolizarlo todo en torno al Estado burgués.
La única manera de terminar con éste pozo sin fondo al que nos arrastra el capitalismo, representado por Cifuentes en la Comunidad de Madrid, es luchar por un servicio público y de calidad para todos los ciudadanos. Pero esto es imposible bajo un sistema que solo busca incrementar los beneficios de la burguesía a costa de aquel proletariado al que dice defender y representar”. La única manera de lograr un servicio de transportes completamente público y de calidad es lograr la liberación del proletariado de sus cadenas, pues solo un gobierno dirigido por y para el pueblo puede saber las necesidades que éste tiene. La única vía posible es la destrucción del capitalismo y de la propiedad privada y la instauración del socialismo y de la propiedad colectiva.

¡Abajo el capitalismo criminal!

¡Viva la dictadura proletaria!

Comité Local de Arganda del Rey




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