Osakidetza y la alternativa [ESP/EUS]

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Cada vez se habla más del desmantelamiento paulatino de la sanidad pública; y la verdad, no es para menos: falta de personal, plantas cerradas, cierre de centros de atención primaria,… Cualquiera de estos elementos son característicos de una sanidad pública forjada por el capitalismo a su imagen y semejanza. No en balde Osakidetza tiene la denominación de Ente Público de Derecho Privado.

Esto viene del Plan Osasuna Zainduz, firmado en 1993, donde se apostaba por aplicar una gestión de tipo empresarial a Osakidetza. La fecha no es casual, ya que coincide con la ola neoliberal que sacudió Occidente tras el desmantelamiento definitivo del bloque socialista. En ese plan se hablaba, entre otras cosas, de competitividad, de reducción de costes, la figura del cliente, la sanidad como un mercado, las políticas de oferta y demanda, y de los incentivos por resultado. ¿Cuál fue una gestión de referencia para ello? Pues ni más ni menos que la del Estado Británico con Margaret Thatcher en el Gobierno.

¿Qué consecuencias trae este tipo de gestión para el pueblo trabajador? No pocas desde luego, y todas negativas. Podría hablarse de los atrasos en las operaciones de trabajadores que no pueden permitirse un seguro en la privada y tienen que pasar un tiempo con dolores, con molestias y con una limitación severa de las acciones a realizar en su vida cotidiana. También cabe mencionar los atrasos de la atención en las urgencias debido a la llegada masiva de pacientes que no disponen en ese momento de un centro de atención primaria y que no tienen disponible a su médico de cabecera hasta no antes de 20 días; todo esto además de la falta de personal de trabajo. Hoy día es más que común ver en hospitales, como es el caso de Cruces, pasillos llenos en las urgencias todos los días, y que se demoren los traslados porque se dan varias estabilizaciones que hay que cubrir, y eso provoca que los boxes de reconocimiento y de la evolución tarden más en vaciarse para poder ingresar a más pacientes. En los ambulatorios, la escasez de médicos es más que evidente viendo como en los PAC (Puntos de Atención Continuada) el personal de enfermería deriva a los hospitales las urgencias. El hecho de que el personal de trabajo no solo no vaya a más, sino que desaparezcan plazas una vez se jubilan determinados trabajadores, suponen una mayor carga de trabajo, lo cual a su vez acarrea una mayor fatiga que puede afectar de forma considerable al rendimiento del personal. Una bajada de rendimiento en un bloque de oficinas puede suponer numerosos fallos de cálculo en diversos documentos que pueden viciar todo el trámite administrativo; ahora imaginemos lo que puede suponer eso en un centro de salud o en un hospital, tanto a nivel administrativo como también a la hora de los cuidados a los pacientes.

Por no hablar de que una gran parte de esos ingresos se podrían evitar simplemente incidiendo en la situación socioeconómica de los mismos pacientes. Ingresos por intento de suicidio, por accidentes durante la jornada laboral, por cáncer de pulmón debido al abuso del tabaco, por coma etílico de menores que caen en el alcoholismo a esas edades tan tempranas, por contraer infecciones por vivir en un ambiente insalubre,… Auténticas lacras que corresponden a un sistema moribundo que ya colisiona directamente con el avance tecnológico.

Esta colisión se debe a que dicho avance (robotización) supone una mayor inversión en maquinaria y en diversos equipos informáticos, entre otros elementos, lo cual sumado al precio de las manufacturas, consecuencia directa de la inflación provocada por la impresión de dinero ficticio, motivada a su vez por las constantes crisis de sobreproducción, supone una enorme cantidad de capital constante que hay que cubrir, del cual no procede la plusvalía; esta última, la genera el capital variable, es decir, la clase obrera que cada vez tiene menos miembros de la misma en activo. Y las leyes de funcionamiento del capital obligan a competir de forma que todos los burgueses deben apostar por todo ese avance técnico si no quieren verse fuera del mercado capitalista, y de ese modo, aún hay menos capital variable para acumular plusvalía. De modo que la automatización no se puede desarrollar por completo en el marco actual, ya que no sería rentable debido a la falta de capital variable para poder vender los productos mínimos requeridos, o bien porque no se espera obtener plusvalía de dicha inversión, por ejemplo, desarrollar esos avances técnicos en la sanidad para proveer salud a aquellos trabajadores que le sobran al sistema.

Si el proceso de robotización se aplica en el ámbito sanitario, más allá de un par de equipos solo accesibles para la clase dominante, eso supondría una mejora sustancial para la calidad de vida de la humanidad; entre otras cosas por la bioimpresión de órganos y tejidos que permitirían una compatibilidad del 100% con cada paciente debido al uso de la información genética del mismo. De hecho, se estima que con las condiciones socio sanitarias adecuadas, hoy día sería plausible que la esperanza de vida media ascendiese a unos 120 años. Otro ejemplo de avance podría ser la automatización a la hora de gestionar todas las peticiones de citas, es decir, que una inteligencia artificial se haga cargo de las tareas más repetitivas para que los trabajadores se dediquen a nuevas tareas que surjan, a unas más dinámicas.

Sin embargo, si se pretende vivir en un sistema que corresponda a esos avances, que ponga el desarrollo multilateral e ilimitado de todo ser humano como fin, primero hay que echar abajo el actual. Solo con la mayoría de la población organizada en un frente de masas donde todas las luchas de la misma se unifiquen, se podrá dar la vuelta a la situación, el Frente Único del Pueblo. Pero para que eso suceda, toda esa mayoría compuesta por la clase obrera y por las clases populares, debe ser consciente de que es capaz de gobernarse a sí misma, de que hoy día los trabajadores lo movemos absolutamente todo, que no es como en las revoluciones socialistas del siglo 20 (extemporáneas) en las que la gente no sabía leer, escribir ni realizar determinadas tareas. Hoy día somos celadores, médicos, enfermeras, administrativos, abogados, economistas y un sinfín de profesiones; todo eso sumado al hecho de que el capitalismo ha alcanzado el máximo desarrollo de fuerzas productivas, es decir, de avances técnicos y de la formación para los mismos, cosa que hace 100, 80 o 50 años no.

Para que esa conciencia revolucionaria tenga lugar es imprescindible la organización que lleve a cabo dicho proceso de ideologización, como es el Partido. Hay que resaltar la importancia del mismo, el cual en su momento sirvió para avanzar, pero también para retroceder. Cuando en el Partido Comunista en la Unión Soviética predominaban los cuadros más revolucionarios se levantó el primer estado socialista de la historia, y bajo el mando de auténticos oportunistas fue que se empezó a derrumbar dicho estado de carácter obrero; sin ese golpe asestado desde dentro, el cual dio el poder a esa camarilla de oportunistas, no hubiesen podido hacer desaparecer el bloque socialista, ya que como ellos mismos reconocían en el Plan Dulles, en una guerra abierta tenían todas las de perder frente al Estado Soviético. Porque la clase dominante, los dueños de los monopolios, son conscientes de que, sin el Partido, la lucha ideológica se puede volver de su lado. Este ambiente de desactivación de la lucha en la calle, de sectorialización de las luchas (división) generado desde el oportunismo se basa en la desideologización de la mayoría respecto a la ideología que promueve la emancipación de la misma (independencia política como clase) para dar vía libre a la ideología de una minoría.

Desde el PCOE hacemos un llamamiento a la clase trabajadora para que deje de confiar en los diferentes gobiernos que están al servicio de los monopolios y nunca servirán a los intereses de la clase trabajadora. Los obreros no tenemos otra salida que la organización en base a una dirección revolucionaria, en una dirección de ruptura radical con el capitalismo, de toma del poder por parte de la clase obrera y de construcción del socialismo como fase previa al comunismo. El desarrollo del Partido Leninista es primordial para evitar que persista la situación de aislamiento y desorganización que nos conduce a la muerte, que nos pone a merced de la burguesía asesina y de la reacción.

 

¡POR UNA SANIDAD POR Y PARA LA HUMANIDAD!

¡POR LA UNIDAD DE TODAS LAS LUCHAS DE LA CLASE TRABAJADORA!

¡SOCIALISMO O MUERTE!

 

Comité Nacional de Euskadi del Partido Comunista Obrero Español

Osakidetza eta alternatiba

 

Gero eta gehiago hitz egiten da osasun publikoa apurka-apurka desegiteari buruz; eta egia esan, ez da gutxiagorako: langilerik eza, solairu itxiak, lehen mailako arretako zentroak ixtea… Elementu horietako edozein da kapitalismoak bere irudi eta antzekotasunaren arabera eratutako osasun publikoaren ezaugarria. Osakidetzak ez du alferrik Zuzenbide Pribatuko Ente Publikoaren izena.

Hori Osasuna Zainduz Planetik dator, 1993an sinatua, Osakidetzari enpresa-kudeaketa bat aplikatzearen aldeko apustua egiten zuena. Data ez da kasualitatea, bat baitator Mendebaldeak bloke sozialista behin betiko desegin ondoren astindu zuen olatu neoliberalarekin. Plan horretan, besteak beste, lehiakortasuna, kostuen murrizketa, bezeroaren figura, osasuna merkatu gisa, eskaintza- eta eskari-politikak eta emaitzagatiko pizgarriak aipatzen ziren. Zein izan zen horretarako erreferentziazko kudeaketa? Ba ez gehiago ez gutxiago, Margaret Thatcher Gobernuan zegoela, Britainiar Estatuarena.

Zer ondorio dakarzkio kudeaketa mota horrek herri langileari? Ez gutxi noski, eta denak negatiboak. Langileen eragiketetan gertatzen diren atzerapenei buruz hitz egin daiteke. Atzerapen horiek ezin dute aseguru pribaturik onartu, eta denbora bat eman behar dute oinazeekin, eragozpenekin eta eguneroko bizitzan egin beharreko ekintzen muga zorrotzekin. Aipatzekoa da, halaber, larrialdietan atzerapenak izan direla, une horretan lehen mailako arretako zentrorik ez duten eta 20 egun igaro arte familia-medikua libre ez duten pazienteen etorrera masiboagatik; hori guztia, lan-langilerik ezaz gain. Gaur egun, oso ohikoa da ospitaleetan, Gurutzetan adibidez, egunero larrialdietako korridoreak beteta ikustea, eta lekualdatzeak atzeratzea, estali beharreko hainbat egonkortze ematen direlako, eta, horren ondorioz, azterketa-boxek eta bilakaeraren boxek denbora gehiago behar izaten dute husteko, paziente gehiago ospitaleratu ahal izateko. Anbulatorioetan, medikuen eskasia oso nabaria da; izan ere, EAGetan (Etengabeko Atentzioko Guneetan) erizainek ospitaleetara bideratzen dituzte larrialdiak. Langileak gehiagora ez joateaz gain, zenbait langile erretiratzen direnean plazak desagertzeak lan-karga handiagoa dakar, eta horrek, aldi berean, neke handiagoa dakar, langileen errendimenduan eragin nabarmena izan dezakeena. Bulego-bloke batean errendimendua jaisteak kalkulu-akats ugari ekar ditzake administrazio-izapide osoa kaltetu dezaketen hainbat dokumentutan; orain, pentsa dezagun horrek zer ekar dezakeen osasun-zentro batean edo ospitale batean, bai administrazio-mailan, bai pazienteak zaintzerakoan.

Ez aipatzeagatik ospitaleratze horietako asko saihestu ahal izango liratekeenik, soilik paziente berberen egoera sozioekonomikoan eragiten. Ospitaleratzeak suizidio-saiakeragatik, lanaldiko istripuengatik, tabakoaren abusuak eragindako biriketako minbiziagatik, adin goiztiar horietan alkoholismoan erortzen diren adingabeen koma etilikoagatik, giro osasungaitzean bizitzeagatik infekzioak hartzeagatik,… Hilzorian dagoen sistema bati, aurrerapen teknologikoarekin zuzenean talka ari dena, dagozkion benetazko lakrak.

Talka horren arrazoia da aurrerapen horrek (robotizazioa) inbertsio handiagoa dakarrela makinerian eta hainbat ekipo informatikotan, besteak beste, eta hori manufakturen prezioari gehituta, fikziozko diruaren inprimaketak eragindako inflazioaren ondorio zuzena izanik, gainprodukzioaren etengabeko krisiak eraginda, estali beharreko kapital konstantearen kopuru handia da, eta hortik ez dator gainbalioa; azken hori kapital aldakorrak sortzen du, hau da, jardunean gero eta kide gutxiago dituen langile-klaseak. Eta kapitalaren funtzionamenduaren legeek behartzen dute lehiatzera, eta burges guztiek aurrerapen tekniko horren guztiaren alde egin behar dute, merkatu kapitalistatik kanpo ikusi nahi ez badute, eta, horrela, gainbalioa metatzeko are kapital aldakor gutxiago dago. Beraz, automatizazioa ezin da erabat garatu egungo esparruan, ez bailitzateke errentagarria izango eskatutako gutxieneko produktuak saldu ahal izateko kapital aldakorrik ez dagoelako, edo inbertsio horretatik gainbaliorik lortzea espero ez delako, adibidez, aurrerapen tekniko horiek garatzea osasunean, sistemari soberan dauden langileei osasuna hornitzeko.

Robotizazio-prozesua osasun-eremuan aplikatzen bada, talde menderatzailearentzat soilik eskuragarri dauden ekipo pare bat baino gehiago, horrek nabarmen hobetuko luke gizateriaren bizi-kalitatea; besteak beste, organo eta ehunen bioinprimaketa, paziente bakoitzarekin % 100eko bateragarritasuna ahalbidetuko lukeena, haren informazio genetikoa erabiltzeagatik. Izan ere, uste da, baldintza soziosanitario egokiekin, gaur egun onargarria izango litzatekeela batez besteko bizi-itxaropena 120 urte ingurukoa izatea. Aurrerapenaren beste adibide bat hitzorduen eskaera guztiak kudeatzeko automatizazioa izan liteke, hau da, adimen artifiziala zeregin errepikakorrenez arduratzea, langileek sortzen diren zeregin berrietan, dinamikoagoetan, jardun dezaten.

Hala ere, aurrerapen horiei dagokien sistema batean bizi nahi bada, gizaki ororen garapen aldeaniztun eta mugagabea helburu izango duena, lehenik eta behin gaur egungoa bertan behera utzi behar da.  Biztanleriaren gehiengoa masa-fronte batean antolatuta badago, eta fronte horretako borroka guztiak bateratzen badira, orduan bakarrik eman ahal izango zaio buelta egoerari, Herriaren Fronte Bakarra. Baina hori gerta dadin, langile-klaseak eta herri-klaseek osatzen duten gehiengo horrek guztiak jakin behar du gai dela bere burua gobernatzeko, gaur egun langileok erabat mugitzen dugula dena, ez dela 20. Mendeko iraultza sozialistetan bezala (garaiz kanpo), non jendeak ez baitzekien irakurtzen, idazten, ezta zeregin jakin batzuk egitea ere. Gaur egun, zeladoreak, medikuak, erizainak, administrariak, abokatuak, ekonomialariak eta hainbat eta hainbat lanbide gara; horri guztiari gehitu behar zaio kapitalismoak ahalik eta garapen handiena lortu duela produkzio-indarretan, hau da, aurrerapen teknikoetan eta horientzako prestakuntzan, duela 100, 80 edo 50 urte ez bezala.

Kontzientzia iraultzaile hori gerta dadin, ezinbestekoa da ideologizazio-prozesu hori gauzatuko duen erakundea, hala nola Alderdia. Haren garrantzia azpimarratu behar da, bere garaian aurrera egiteko balio izan baitzuen, baina baita atzera egiteko ere. Sobietar Batasuneko Alderdi Komunistan koadro iraultzaileenak nagusi zirenean, historiako lehen estatu sozialista altxatu zen, eta benetako oportunisten agindupean, langile izaera zuen estatu hori eraisten hasi zen; barrutik hartutako kolpe hori gabe, oportunisten ganbaratxo horri boterea eman ziona, ezin izango zuten bloke sozialista desagerrarazi, Dulles Planean beraiek onartzen zuten bezala, gerra ireki batean Sobietar Estatuaren aurrean galtzeko aukera guztiak baitzituzten. Izan ere, klase nagusiak, monopolioen jabeek, badakite, Alderdia gabe, borroka ideologikoa bere aldera itzul daitekeela. Kaleko borrokaren desaktibazio-giro hori, oportunismotik sortutako borroken sektorializazio-giro hori (zatiketa) gehiengoaren desideologizazioan oinarritzen da, horren emantzipazioa sustatzen duen ideologiarekiko (independentzia politikoa klase gisa), gutxiengo baten ideologiari bide librea emateko.

PCOEtik dei egiten diegu langileei monopolioen zerbitzura dauden eta langile-klasearen interesen zerbitzura inoiz egongo ez diren gobernuengan konfiantza izateari utz diezaioten. Langileok zuzendaritza iraultzaile batean oinarritutako erakundea besterik ez dugu, kapitalismoarekiko haustura erradikalaren norabidean, langile-klaseak boterea hartzeko norabidean eta sozialismoa komunismoaren aurreko fase gisa eraikitzeko norabidean. Alderdi Leninistaren garapena funtsezkoa da heriotzara garamatzan isolamendu eta desantolaketa egoerak iraun ez dezan, burgesia hiltzailearen eta erreakzioaren mende jartzen baikaitu.

 

GIZATERIAREN ETA GIZATERIARENTZAKO OSASUN BATEN ALDE!

LANGILERIAREN BORROKA GUZTIEN BATASUNAREN ALDE!

SOZIALISMOA EDO HERIOTZA!

PCOEren Euskadiko Batzorde Nazionala




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