LA ECONOMÍA COLABORATIVA: OTRA GRAN FARSA DEL CAPITALISMO

Asistimos a un momento histórico donde el sistema capitalista avanza sin nada que lo frene en nuestro país. Las organizaciones políticas en el Congreso representan, todas ellas, los intereses de quienes nos explotan día a día a los trabajadores. Las centrales sindicales mayoritarias —CCOO y UGT— son abiertamente amarillas y vendeobreros y han firmado todos los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) que hoy nos han llevado a la precariedad que vivimos. Los patrones no han dudado en aprovechar la falta de organización obrera para llevarse por delante todos los derechos conquistados en el pasado con sangre, sudor y lágrimas.

Hoy, la jornada de 8 horas forma parte del pasado, los salarios son cada vez menores, los precios de los alimentos suben año tras año, el paro es una auténtica espada de Damocles y las cargas de trabajo de quienes tienen la “suerte” de encontrarse en activo son inhumanas. Los falsos autónomos proliferan como solución de los empresarios para ahorrar los costes que suponen los trabajadores en plantilla, lo que les permite pagar solo por las órdenes de trabajo realizadas.

Los repartidores de plataformas como Deliveroo, Glovo, Just Eat, Uber Eats, Uber o Cabify experimentan en sus carnes la verdadera faceta de la mal llamada “economía colaborativa” y, al igual que los compañeros de empresas como Ryanair, sufren el intento de estas compañías de monopolizar mercados como los de transporte, aerolíneas o reparto a domicilio, precarizando las condiciones laborales de los trabajadores para ahorrar costes y embolsarse ganancias millonarias a nuestra costa.

No es algo único de este país; la gran burguesía ya ha introducido con éxito estas plataformas en muchos otros países como Reino Unido, Países Bajos, Francia, Alemania, Bélgica, Irlanda, Italia, Australia, Singapur, Emiratos Árabes Unidos, India, Dinamarca o China. Es una estrategia global y conjunta del capitalismo para que sus beneficios aumenten aún más incluso en épocas de crisis.

Entre los monopolios que hay detrás de estas empresas se encuentran entrelazados el imperialismo estadounidense, europeo, chino y japonés, de tal modo que, detrás de Uber, se encuentran SoftBank Group, Dragoneer Investsments Group, Sequoia Capital, JP Morgan o Japan Trustee Services Bank y, detrás de Deliveroo, actúan fondos de capital riesgo como Index Ventures, Hummingbird Ventures, Hoxton Ventures o Greenoaks Capital. De igual forma, tras Just Eat, encontramos fondos de capital riesgo ingleses y, detrás de Glovo, a la gran burguesía catalana—Caixa Capital Risc, fondo de capital riesgo de Caixa Bank, y Antai Venture Builder—.

La única manera de plantar batalla a estos depredadores multinacionales, que solo buscan el beneficio propio a costa del trabajo ajeno, es organizarse entorno a una central sindical de clase y combativa adherida a la Federación Sindical Mundial (FSM) que nos permita a los trabajadores retomar la lucha de clases —la única forma de lucha que nos ha permitido ganar derechos a lo largo de la historia— y superar un sistema capitalista que solo nos aporta miseria a la clase trabajadora.

¿Merece la pena sindicarse sin ser un trabajador asalariado? ¿Sirve de algo afiliarse sin poder crear una sección sindical? Rotundamente, sí. Los falsos autónomos necesitan organización, unidad y lucha para alcanzar el reconocimiento legal y los derechos laborales que se merecen. Ya basta de que se les considere autónomos. Esa categoría no se corresponde con la realidad. El sindicato de clase es la mejor plataforma desde la cual los falsos autónomos pueden organizarse y luchar para conquistar el reconocimiento legal y los derechos laborales que se merecen.

Un sindicalismo alejado del pacto con el empresario, que siempre es la derrota de los trabajadores, comprometido con los más vulnerables y firme contra las políticas antiobreras de los Gobiernos títeres del gran capital, fomentando la solidaridad internacionalista entre los trabajadores, sea cual sea su nacionalidad o color de piel, para unir las luchas de todos los trabajadores en una sola. La FSM es la única Internacional Sindical cuyo objetivo primordial es contribuir a la emancipación de los trabajadores a través de la lucha. Se opone a todas las formas de explotación del hombre por el hombre y pretende lograr y garantizar para todos los trabajadores las condiciones laborales y de vida que les permitan obtener los mayores beneficios posibles del fruto de su trabajo, a fin de lograr para sí y sus familias el tiempo y los medios de vivir en las condiciones propias de nuestra época.

El Partido Comunista Obrero Español apoya la batalla que los trabajadores de estas plataformas miserables están llevando a cabo contra la precariedad, por la entrada en plantilla en la empresa y contra la actual situación de falso autónomo a la que están obligando Deliveroo, Just Eat, Uber, Glovo… La victoria no vendrá de los juzgados ni de las instituciones, sino de la organización obrera y la lucha contra los monopolios que tratan de implementar la esclavitud.

¡Viva la lucha de la clase obrera!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




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