Explotación laboral en estado de alarma: el caso de los médicos residentes

Desde que se declaró el estado de alarma como medida de contención contra la COVID-19, la clase obrera ha sido testigo en reiteradas ocasiones de cómo la pandemia ha servido de argucia sofística para legitimar falsamente la aplicación de políticas antiobreras. El autodenominado “Gobierno del cambio” y sus correligionarios sindicatos amarillos CCOO y UGT, en consonancia con los designios de las patronales CEOE y Cepyme, han convertido la contingencia sanitaria en un terreno de pruebas idóneo para el recorte de derechos laborales del pueblo trabajador. Teletrabajo, flexibilización de jornada y ‘uberización’, cuando no directamente ERTE, despidos o despidos post-ERTE para facilitar a las empresas restructurar sus plantillas bajo un paraguas de dinero público que agravará aún más la ya insostenible deuda del Estado español.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Madrid hemos denunciado a lo largo de estos meses la infame gestión del Gobierno regional, al frente del cual se encuentra la presidenta Isabel Díaz Ayuso, el mayor paradigma de títere del capital que ha visto la Comunidad en tiempos recientes. Madrid es la región que menos invierte en gasto sanitario público, la tercera que menos paga a sus profesionales y la que menos destina a la atención primaria, según la última estadística nacional del Ministerio de Sanidad. Todo ello al tiempo que encabeza la lista de comunidades autónomas más castigadas por el brote de coronavirus en el Estado español.

[La prioridad de Madrid son los empresarios, no la salud del pueblo]

A la vista está de lo poco que han servido los aplausos para amplificar las voces de los trabajadores sanitarios, en protesta por las condiciones infrahumanas a las que se les ha sometido. Para el Estado burgués, son héroes “de usar y tirar” a los que demonizará tan pronto como se organicen por sus derechos laborales. Así ocurrió, por ejemplo, con las denuncias del personal médico del Ifema, que se quejaban del hacinamiento de pacientes, de la falta de seguridad para los profesionales, de la mala logística y de la escasez de recursos materiales, al tiempo que el Gobierno regional se atribuía de manera grandilocuente la construcción de dicho hospital improvisado. La tímida cobertura mediática de las protestas de los trabajadores sanitarios contrasta con las infatigables campañas dedicadas a cada homenaje hipócrita que rinde la presidenta regional en hospitales –representante de un Gobierno responsable de recortar y desmantelar el sistema público de salud madrileño–.

Y así ha vuelto suceder con el caso de los médicos residentes (en formación). Durante la emergencia sanitaria, cientos de facultativos tuvieron que detener su trabajo en ambulatorios para reforzar las labores en hospitales y paliar la falta de plantilla. Como parte del proceso, se reorganizaron las horas de trabajo. Curiosamente, dicha reorganización de los turnos implicó para muchos el fin del sistema de guardias. Todas las horas se convirtieron en jornada ordinaria y las que superaban las fijadas en el contrato pasaron a compensarse como plus por horario nocturno (3,6 euros/h), frente a los 15 euros/h que cobraban durante una guardia. Es decir, por las mismas horas de trabajo, y en tiempos durísimos de crisis sanitaria, muchos médicos residentes han visto recortada su nómina.

En todo ello se debe tener presente que el salario base de un médico residente es solo de 900 euros por ser un facultativo en proceso de formación, y que esa consideración no ha cambiado durante la contingencia sanitaria –sino más bien lo contrario, como se ve reflejado en la bajada de sueldo–. Sale así a relucir que, sin esos complementos variables, el salario base es un salario de miseria. Y esta situación no es más que otro ejemplo práctico de un fenómeno presente en multitud de puestos de trabajo, donde el grueso del salario se compone de conceptos variables.

Ahora ya no hay sistema de guardias, cobran menos y trabajan más por la emergencia sanitaria. Bajo el pretexto de la pandemia, los médicos residentes han sido víctimas de una mayor extracción de plusvalía, de una mayor explotación. Sin el pudor ni la vergüenza que suscita aplicar semejante atropello antiobrero en plena crisis pandémica. “No hemos podido hacer las guardias que hacen que nuestro sueldo sea menos deficitario. No pedimos aplausos ni cartas de agradecimiento: que se nos reconozca el trabajo bien hecho en la nómina equivalente como mínimo a la de meses anteriores”, explicó un grupo de residentes de Sabadell. Así se les agradece el servicio prestado. En eso se traducen las falsas loas a los héroes.

[Los TES son trabajadores, no héroes]

Los trabajadores estamos demostrando, antes y ahora, que somos los que lo producimos todo. Nosotros, la clase obrera, somos los que ponemos la sangre, el sudor y los muertos para pagar los costes de la crisis. Y así lo seguiremos haciendo, cada vez en condiciones de mayor miseria, hasta que no acabemos con la raíz de nuestros problemas: el sistema capitalista.

Solo la organización obrera puede poner fin a la salvaje explotación a la que nos someten los Gobiernos de la burguesía. Hoy más que nunca, desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), llamamos a la clase obrera y a todas las capas populares oprimidas por la burguesía –desempleados, pensionistas, jornaleros, estudiantes, etc.– a organizarse en torno a un Frente Único del Pueblo para combatir este sistema criminal y agotado, enfrentarnos juntos en una sola lucha al enemigo de clase, y enviar a su sistema capitalista de una vez por todas al vertedero de la historia. Solo así podremos erigir un sistema nuevo, que prime la salud del pueblo por encima de todo, donde los trabajadores tengamos acceso a una sanidad verdaderamente pública, de calidad y universal, y que sea capaz de dar servicio a todas las personas sin distinción; un sistema en el que se garanticen todas las necesidades básicas de la población y en el que nunca más la salud de las personas sea motivo de especulación: el Socialismo.

¡Trabajador sanitario, organízate contra la explotación!

¡Acabemos con el virus capitalista!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




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