IU-PCE al rescate de los kulaks andaluces

No por casualidad, a IU-PCE, representado por Toni Valero en Andalucía, le da voz un medio feudal y fascista como Canal Sur.

El medio cubre la visita del líder de Izquierda Unida en Andalucía a una cooperativa de aceite en Espejo (Córdoba).

Se queja del “error” (que no lo es, porque es su misión) de Moreno Bonilla al defender las políticas agrarias comunitarias, en concreto la PAC. Porque perjudica a los “pequeños y medianos agricultores que son los que dan vida a los pueblos, los que generan empleo, los que permiten mantener el mundo rural en nuestra tierra en Andalucía”.

IU-PCE ya no mantiene las apariencias hablando de los jornaleros, porque su misión es defender a los pequeños y medianos propietarios, cuna y germen de la pata izquierda del régimen, y que también esclavizan a los jornaleros, si cabe con más saña que el gran capital.

El dirigente socialdemócrata habla en abstracto del “mundo rural” y del “sector agroalimentario”, sin mencionar para nada el régimen de producción que rigen en ese mundo o sector, y es lo que determina quién se beneficia de cualquier actividad económica.

Nos habla de un mundo pasado idílico, sólo existente en las mentes del pequeño y mediano propietario, que según el oportunismo de IU-PCE “son los que dan vida a los pueblos, los que generan empleo, los que permiten mantener el mundo rural en nuestra tierra en Andalucía”.

¿De qué vida y empleo hablan estos trileros? ¿De la que ha mantenido en la miseria y esclavitud a las familias jornaleras durante siglos? ¿la que les obligaba a dejar “nuestra tierra”?

Este discurso lo puede dar perfectamente cualquier fuerza política del régimen, incluidos los fascistas. Todos salen en defensa del propietario (pequeño, mediano o grande), pero las familias jornaleras no existen, según estos vendeobreros.

La pata izquierda frena el discurrir natural de la historia que nos conduce del monopolio capitalista, del imperialismo, al socialismo. Quiere hacernos volver a la pequeña producción, al inicio del capitalismo, como por ejemplo el “sector del olivar tradicional”. ¿Qué tienen de bueno el pequeño y mediano campesino señores de IU-PCE? ¿Acaso no son también el germen de lo más reaccionario que sufren en sus carnes los jornaleros? ¡IU-PCE con los kulaks!

Y además hace de pedigüeño para esos propietarios, pidiendo fondos europeos para el cambio de modelo productivo, el capitalismo verde que será un suculento negocio para los monopolios energéticos, entre ellos los petroleros.

Pero si rascamos en la Cooperativa San Isidro en la que hizo estas declaraciones, resulta que pertenece a un monopolio del aceite y la aceituna en España: Dcoop.

Dcoop es el mayor productor de aceite de España, y tiene inversiones en EEUU y China.

El presidente de Dcoop, en su informe anual de 2019 defendía el acaparamiento de aceite para subir los precios:

la Unión Europea vendió la activación del almacenamiento privado del aceite como compensación al sector por esta situación, algo que el sector, por otro lado, venía reclamando desde hace tiempo por la bajada de precios”.

A pesar de las quejas de la patronal de la aceituna por los aranceles que quería imponer EEUU, confiesa que “podemos seguir embotellando nuestro aceite español en nuestras plantas de envasado estadounidenses sin aranceles.”

Pero donde se muestra la farsa de la supuesta competitividad que hoy ya no existe en el capitalismo, la propia Dcoop, que se queja de los aranceles que le imponen a las aceitunas de mesa producidas en España e importadas en EEUU, es propietaria del mayor productor de aceitunas de mesa de EEUU, Bell-Carter Foods, que a su vez se queja de que las tarifas de las aceitunas importadas desde la Unión Europea ponen en peligro la “estabilidad económica de las comunidades de California productoras de aceitunas”.

¿Y qué es lo que propone Dcoop para sus cooperativas, entre las que se encuentra la que acaba de visitar el espantapájaros del capital Toni Valero?

“el trabajo que tenemos que hacer pasa por varias líneas […] modernizar las explotaciones dentro de las posibilidades para hacerlas más eficientes y productivas a la vez que reducir gastos también en la transformación, porque solo sobrevivirán las almazaras menos costosas;”

Pues lo que proponen todos los capitalistas: producir más con menos. Y ese menos es la mano de obra. O bien los jornaleros o pequeños campesinos trabajan más por menos, o directamente los reemplazamos por maquinaria.

Automatizaciones, como el “perfeccionamiento de almazara” implantado por la cooperativa San Isidro de Espejo, que es subvencionada por todos los trabajadores a través del dinero público del Estado, Junta de Andalucía y Unión Europea:

 

Los jornaleros deben desembarazarse de la pata izquierda del régimen, tienen que seguir su propio camino junto a los obreros de la ciudad y tomar el control de las tierras, empresas, fábricas, minas y maquinarias, hoy en día sostenidas sólo con nuestro trabajo y con el dinero público de nuestros impuestos. Debemos acabar con la lacra de explotadores y sus limpiabotas del congreso. Hemos de instaurar el Socialismo levantando nuestra democracia y parlamento obrero a través del Frente Único del Pueblo.

 

Por fin de la explotación

El pequeño y mediano propietario son la semilla del capitalismo

Por el Socialismo

Secretaría Política del Comité Regional del PCOE en Andalucía




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