¡Por una educación por y para el proletariado!

Con la llamada crisis del coronavirus los antagonismos de clase se acentúan sin descanso. El fracaso y abandono del sistema educativo, así como el acceso a estudios superiores, están estrechamente ligados a las características socioeconómicas de las familias, siendo determinante la clase social del alumno.

Lo público se está desmantelando y convirtiendo poco a poco en privado, lo cual afecta, sobre todo, a la accesibilidad de la educación de los hijos de la clase trabajadora. Además, al estar la mayoría de estos centros bajo control de las instituciones de la Iglesia, se observa el adoctrinamiento religioso y anticomunista que se realiza a los estudiantes que acuden a estos centros. Esta situación se vuelve completamente desesperada cuando hablamos de la Región de Murcia.

En la universidad la situación sigue siendo un desastre. Ante la incertidumbre sobre la modalidad en la que se va a impartir este nuevo curso 2021-2020, la brecha digital, totalmente demoledora, continúa dejando a los estudiantes sin medios a su disposición para acceder a las clases online. A esto se le añade que muchas familias de clase trabajadora no disponen de espacios adecuados para el estudio. Lo que demuestra la realidad del capitalismo como sistema basado en la explotación y las desigualdades.

Ante esta situación, el gobierno más progresista de nuestra historia, sigue dejando en la estacada a los estudiantes de las zonas rurales donde la conexión a internet es deficiente, cuando no directamente inexistente. Además, el gobierno de la comunidad ha dejado desatendidas las diversas problemáticas derivadas de la situación de crisis y pandemia mundial ya que en muchos centros no se poseen espacios, medios ni personal para cumplir con las medidas necesarias.

El conocido tasazo supone un abuso brutal y una política criminal hacia los estudiantes, duplicando y triplicando los costes de sus matrículas y suponiendo una de las principales razones por las cuales los estudiantes de clase trabajadora se ven obligados a abandonar sus estudios. Además, aquellos estudiantes que necesitan trabajar para pagar sus estudios quedan totalmente abandonados por las instituciones serviles a la burguesía, a los monopolios. De este modo, la Universidad se convierte en un saqueo para los estudiantes de la clase trabajadora con el objetivo de convertirlos en piezas de las cadenas de producción y explotación capitalistas. Eso sí, con un título bajo el brazo. Un título cuya consecución supone un endeudamiento para la familia y obliga al estudiante a compaginar estudios con la explotación laboral, con el trabajo esclavo de la sociedad capitalista.

Las leyes, decretos y currículos educativos de las democracias modernas son fruto de un aparato ideológico cuyo único fin es dificultar el acceso de los hijos de la clase obrera a la educación. Se concluye pues, que la pandemia ha sacado a flote la completa inviabilidad del sistema educativo actual. No es suficiente la defensa a ultranza de la educación pública, pues los abusos se seguirán produciendo mientras las instituciones del Estado sean administradas por la burguesía.

El carácter de la educación debe ser popular y al servicio de la clase obrera. Para ello, es necesario construir un sistema completamente nuevo. La clase obrera debe organizarse para construir el Socialismo, y establecer una educación gratuita y universal, en la que las instituciones educativas velen por elevar el nivel cultural de los estudiantes, sin saquearlos y adoctrinarlos en ideología burguesa.

Construyamos un sistema educativo de carácter humanista, donde no exista el beneficio privado y en el que la formación no sea un medio para adaptarnos al sistema productivo, sino un fin en sí mismo.

 

¡Por una educación por y para los trabajadores!

¡Contra la educación del capital!

¡Por la educación socialista!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) en la Región de Murcia




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