El PCOE en defensa de la sanidad pública asturiana

“El proletariado no tiene apoyo; no puede vivir para sí mismo ni un solo día. La burguesía se apropia el monopolio de todos los medios de subsistencia… el proletariado sólo puede recibir de esta burguesía lo que necesita, mientras ella es protegida en su monopolio por la fuerza del Estado. El proletariado es, por lo tanto, legalmente y de hecho, el esclavo de la burguesía; ella puede disponer de su vida y de su muerte. Le ofrece los medios de subsistencia, pero por un equivalente, por su trabajo […]”. (Federico Engels, La situación de la clase obrera en Inglaterra).

“El régimen de producción capitalista como corresponde a su carácter contradictorio y antagónico, da un paso más y dilapida la vida y la salud del obrero, considerando la degradación de sus mismas condiciones de vida como economía en el empleo del capital constante y, por tanto, como medio para la elevación de la cuota de ganancia”. (Carlos Marx, El Capital, vol. III).

Dichos fragmentos tienen un gran significado sobre el tema a tratar, debido a que describen de una forma exacta la relación de explotación del proletariado a manos de la burguesía, que usa todo lo que esté a su alcance con el fin de mantener la precaria condición de la clase trabajadora, capitalizando su salud y todas sus necesidades para poder aumentar la acumulación del capital por manos de la burguesía.

Esta relación aberrante entre los trabajadores y empresarios solo se puede dar dentro del sistema capitalista, que prima la posesión de capital, deshumanizando por completo cualquier aspecto de la sociedad, como es en este caso la precarización de la salud de los obreros, haciendo que haya incontables víctimas mortales y que este hecho esté totalmente normalizado en una sociedad capitalista enfermiza.

A continuación estudiaremos las últimas noticias sobre la desoladora situación de la sanidad asturiana en su conjunto, para poder observar cómo esta relación entre dos clases antagónicas sigue vigente en el sector servicios. La Voz de Asturias estos últimos meses ha arrojado artículos que dan una visión sobre la precarización de la sanidad en esta comunidad autónoma.

Uno de estos artículos trata la saturación de pacientes en los centros médicos ante la carencia de profesionales de la salud. Según La Voz, los médicos asturianos durante los siete primeros meses del 2019 han tenido que atender a casi tres millones de pacientes, sin embargo el problema no es el número de personas citadas en un centro médico, si no que el verdadero problema reside en la relación de pacientes por profesional de la salud (presión asistencial real). Analizando esta magnitud es donde obtenemos los datos que nos hacen ver que hay una escasez de médicos en los centros de salud y sus periféricos.

En cuanto a las localidades con poca población, perteneciente a la zona rural, se tienen profesionales con menos de 10 pacientes al día, lo que nos muestra el proceso de despoblación desolador que sufren las zonas rurales asturianas, sin embargo, los datos más preocupantes en cuanto a la falta de personal vienen de las zonas más pobladas en Asturias, así, en Noreña, La Corredoria o Nava-Bimenes-Cabranes la media se dispara a más 40 subiendo esta cifra hasta 60 ante una epidemia de gripe. Además esta situación se agrava al no cubrirse las bajas o las vacaciones.

Esta situación fue denunciada por Carlos Fernández Moro, portavoz de primaria en el Sindicato Médico, para La Voz de Asturias, afirmando: “En esta situación lo único que podemos hacer es intuir que no tienen nada grave [..] A día de hoy hay compañeros que atienden a más de 60 de manera regular, sin picos concretos”. Por otra parte, también ha expresado su descontento un médico avilesino, contando como cada aproximadamente cinco minutos tiene una nueva consulta o urgencia.

Ante esta situación, los facultativos llevan años reivindicando 10 minutos por paciente, ya que consideran que es el tiempo mínimo necesario para poder realizar un diagnóstico consistente. Si se respetase este tiempo, el número de pacientes oscilaría entre 28 y 30.

Otro de los artículos que también llama la atención es el que narra el cierre de un centro de salud en Gijón por falta de personal.


Los vecinos de la zona se encontraron con el cartel mostrado en la foto anunciando el cierre del centro de salud el 26 de agosto de 2019. Ante esta situación, Manuel Cañete, presidente de la asociación de vecinos denuncia: “Tenemos que mostrar nuestro más enérgico rechazo a esta situación que la administración sabía desde hace tiempo. Sólo demuestra la mala política sanitaria en Atención Primaria. Están logrando la privatización de la salud por inacción”.

Además, los coordinadores de los centros de salud de área V de la misma ciudad han firmado una carta en la que expresan su preocupación por el estado de la sanidad pública y la falta de profesionales, ya que entre los principales problemas se encuentra la falta de médicos disponibles para cubrir bajas, vacaciones o permisos.

Esta situación no solo ha ocurrido en Gijón, sino que también suceden casos similares en localidades más pequeñas, donde la noticia no llega a ser sonada aunque los hechos tengan la misma relevancia. Un ejemplo es el caso de la villa de Salas, perteneciente al concejo que lleva el mismo nombre, donde hace aproximadamente un año el área de pediatría estaría unas semanas sin actividad, movilizando a padres y madres preocupados por la situación. Ante esta situación, ningún partido burgués del concejo ha tomado cartas en el asunto para combatir la precariedad, mostrando, como siempre, inoperancia e ineptitud.

Con estos hechos sobre la mano se pueden sacar unas conclusiones claras sobre la naturaleza del problema, que se encuentra en los mismos entresijos del sistema económico y social actual en el que, el culto a la acumulación del capital es diario, obviando todos los problemas de la clase trabajadora, ya que de la precariedad de los obreros la burguesía aumenta su capital.

Esta acumulación del capital debida a la buscada precariedad de los servicios sanitarios públicos se da ya que obligan al obrero, creador de toda riqueza, a buscar cubrir sus necesidades primarias mediante empresas privadas, enalteciendo la privatización y provocando que hasta el dinero que la clase trabajadora usa en cuidar su propia salud vaya a parar a manos de la burguesía, sin mencionar los impuestos soportados por la clase trabajadora. Esto se puede observar empíricamente gracias a un informe hecho por la fundación IDIS (Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad) titulado ‘Sanidad privada, aportando valor: Análisis de situación 2018’. En dicho informe se arroja que la sanidad privada cuenta actualmente en Asturias con más de 130.000 asegurados, once hospitales y 969 camas, realiza el 23,6% de las intervenciones y atiende el 12,8% de las urgencias, exponiendo como Asturias cuenta en la actualidad con un sistema sanitario privado en expansión.

Además, también se puede ahondar en el concepto de “Sanidad pública”, debido a que en un sistema en el que todo se basa en el aumento de capital de una clase social con un gran poder no tiene sentido llamar público a nada, ya que mediante su poder, la burguesía, como hemos visto anteriormente, juega a su antojo con dichos servicios sanitarios supuestamente públicos buscando únicamente su propio beneficio. Es decir, no puede llamarse público algo usado para satisfacer los deseos económicos de una minoría.

Debido a esto se puede afirmar que la sanidad pública actual solo se trata de un espejismo fundamentado por la clase dominante actual, o dicho de otra forma, la sanidad pública pertenece en su totalidad a la burguesía, pero es pagada con el sudor la clase trabajadora.

En el PCOE tenemos claro que la única forma que tendrá el pueblo de conseguir un sistema sanitario que de verdad le pertenezca es con la marcha hacia un modelo socialista, en el que se produzca la ruptura del estado capitalista y la desaparición de la burguesía, pasando el poder a manos de los trabajadores. Será en este momento cuando por fin todos los servicios pertenecerán y servirán a la clase obrera.

Con el fin de denunciar, organizarse y hacer frente a los intentos de privatización y precarización de los servicios sanitarios, desde el PCOE llamamos a todos los trabajadores, pensionistas, estudiantes, etc. a organizarse en el Frente Único del Pueblo (FUP), ya que la única forma posible de luchar contra tan poderoso sistema que aplasta a al pueblo trabajador es la unión en un frente común de todas las clases explotadas por el Capitalismo para enviarlo al basurero de la historia y edificar el Socialismo.

¡Por una sanidad digna para Asturias y todas las regiones!
¡Que viva la lucha de la clase obrera!


PCOE en Asturias



Deja un comentario